La asamblea de trabajadores de Tubos Reunidos, en una reunión celebrada esta misma mañana en la planta de Amurrio, ha tomado la decisión de "suspender" la huelga indefinida que mantenían hasta la fecha, según fuentes sindicales. Sin embargo, esta medida no supone el fin de las movilizaciones; el comité ha confirmado que la plantilla continuará con los paros de 24 horas como medida de presión.
Al término del encuentro, una representante del comité ha asegurado que la plantilla de Tubos Reunidos entra "en una nueva fase de lucha" tras la apertura del proceso concursal. El comité está integrado por ocho delegados de ELA, cinco de UGT, cuatro de LAB, dos de CCOO y otros dos de ESK. ELA, LAB y ESK, con la mayoría en el órgano de representación de los trabajadores, han mantenido la huelga indefinida hasta la fecha.
Por otro lado, llaman a secundar la movilización prevista para el 26 de mayo, que se celebrará en Vitoria-Gasteiz, coincidiendo con la reunión prevista entre representantes del comité y la jueza de lo mercantil de la Audiencia de Vitoria-Gasteiz, responsable del auto de declaración de concurso de Tubos Reunidos.
Este jueves mismo, el coordinador general de LAB, Igor Arroyo, admitía que había llegado el momento de replantearse la continuidad de la huelga indefinida en Amurrio y analizar si hay que "pasar a otra fase de lucha". Por su parte, ESK pidió la retirada del ERE en la compañía -actualmente en suspensión- para abandonar la huelga y advirtió de que los trabajadores "no van a regalar la única fuerza" que tienen. Además, calificó de "trampa" hacer elegir a la plantilla entre "huelga o cierre".
Primeros accesos el pasado martes
Los primeros trabajadores contrarios a continuar con la huelga accedieron a la factoría el pasado martes, por medio de un autobús fletado por la propia empresa. Bajo la atenta mirada de la Ertzaintza, que vigiló el acceso para evitar incidentes graves, los empleados que optaron por reincorporarse fueron recibidos por las protestas de los partidarios de la huelga. Este movimiento fue organizado por un grupo de trabajadores tras ponerse en contacto con la dirección de la compañía para coordinar un dispositivo de entrada y salida segura.