El lehendakari, Iñigo Urkullu, aseguró ayer que el índice vasco de eficiencia energética “se encuentra entre los más elevados de Europa”, al tiempo que anunció que Euskadi seguirá “avanzando con la máxima autoexigencia” en este ámbito, “más aún en el convulso contexto energético internacional” actual.
Urkullu hizo esta reflexión durante un acto organizado por la red vasca de municipios sostenibles, Udalsarea 2030, en el centro Tabakalera de San Sebastián para celebrar sus 20 años de trabajo fomentando la integración de políticas de sostenibilidad en Euskadi, al que también asistieron la consejera vasca de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, Arantxa Tapia, la consejera de Sanidad, Go-tzone Sagardui, y el alcalde donostiarra, Eneko Goia.
El evento también contó con la participación de los diputados forales de Medio Ambiente de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, Josean Galera, Amaia Antxustegi, y José Ignacio Asensio, respectivamente, así como de dos centenares de representantes municipales de la red Udalsarea.
Durante su intervención, el lehendakari recordó que Euskadi dispone de un Plan de Contingencia Energética, así como de “una base cimentada, fuerte y consolidada en materia de sostenibilidad”.
“Nuestro objetivo va de la mano de Europa, llamada a ser el primer continente climáticamente neutro de aquí a 2050 a través del Pacto Verde Europeo que deberá adaptarse a las especificidades locales”, dijo el máximo mandatario vasco, quien destacó que es en este punto “donde ayuntamientos, mancomunidades y las entidades supramunicipales” desempeñan “un papel clave”.
Recordó en este sentido que “los entes locales y regionales ejecutan el 70 % de las medidas de mitigación del cambio climático y el 90 % de las políticas de adaptación” a esta situación. Un ámbito en el que, según comentó Urkullu, Euskadi está “en una posición privilegiada” porque trabaja “directamente con las personas” y cuenta con “la oportunidad de fomentar un cambio de actitud de la ciudadanía hacia la sostenibilidad”. En este contexto, afirmó que el papel de Udalsarea “es primordial para hacer frente a este desafío climático” que “ha venido para quedarse”.
“Tenemos la necesidad de seguir avanzando con el fin de implicar a todos los agentes y a la ciudadanía en la transición hacia una sociedad más cohesionada, resiliente, sostenible y justa”, agregó el lehendakari, quien recalcó que son precisos todos los “granitos de arena” de las instituciones que componen Udalsarea “porque no hay ‘plan B’. El único plan es que todos contribuyamos en nuestro día a día”, sentenció.
“Udalsarea –describió Iñigo Urkullu– es una red activa que contribuye a avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente en la senda de la neutralidad y resiliencia climática, la protección del suelo y el impulso a la economía circular”.