Lakua rebaja hasta el 6,7% su previsión de crecimiento

Azpiazu destaca que, si en la anterior recesión fue necesario ocho años para recuperar el PIB, en este caso se recuperará en tres

27.03.2021 | 00:51

Vitoria – El Departamento de Economía y Hacienda del Gobierno Vasco ha rebajado en casi dos puntos, hasta el 6,7%, su previsión de crecimiento de la economía vasca para 2021, frente al 8,6% estimado a principio de año. Además, ha fijado en un 5,7% el incremento que experimentará el PIB de la Comunidad Autónoma Vasca para 2022.

El consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, ha dado a conocer estas cifras en el pleno de control celebrado este viernes en la Cámara vasca, en respuesta a una interpelación el parlamentario de PP+Cs Luis Gordillo sobre las previsiones de crecimiento de Euskadi para 2021, ya que considera necesario que se revisen, al considerar que están "claramente superadas por la realidad".

Azpiazu ha apostado por "mirar hacia el bienio, en estos tiempos tan inciertos" y ha destacado que "todo apunta a que el ritmo de crecimiento de la economía vasca será intenso". Tras recordar que las revisiones se realizan cada trimestre, una vez que están disponibles las cuentas económicas trimestrales del Eustat, ha presentado el nuevo cuadro macroeconómico para el periodo 2021-2022 del Gobierno Vasco, que indica que la economía vasca crecerá este año el 6,7%, "cerca de dos puntos por debajo de lo previsto anteriormente" (8,6%).

El consejero ha destacado que la aparición de nuevas olas de contagios tras el verano y después de las navidades ha "frenado" la recuperación iniciada en el tercer trimestre.

"En el año 2022 la economía crecerá un 5,7%, una tasa muy robusta todavía, en nuestra opinión. A finales del 2022 habremos superado ampliamente en más de 2% el umbral del PIB perdido en el año 2020", ha asegurado. No obstante, ha afirmado que si en la anterior recesión fue necesario ocho años para recuperar el PIB previo a la crisis, en este caso se recuperará en tres años.

Azpiazu ha señalado que se prevé que el crecimiento del consumo privado no igualará al del PIB y las familias optarán por un ahorro, precaución superior, al que tenían en periodos previos a la pandemia. "El consumo público ha jugado un papel decisivo".