A sus 30 años, este argelino afincado en Vitoria desde pequeño ha decidido romper su silencio. En su primera entrevista desde que estalló la grave crisis del CD Lakua, concedida a DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA, Akbache defiende su honorabilidad, asegura que no percibe ningún sueldo del club y que se gana la vida como consultor, critica la campaña de racismo hacia su figura y denuncia que todas las acusaciones vertidas hacia su gestión son “una pantomima”.

 ¿Qué otros gastos han tenido que afrontar?

En junio la Federación Alavesa es tajante. Es algo normal porque lo es con todos los equipos, no solo con nosotros. Nos avisan de que si no pagamos lo que debemos, no nos van a poder abrir las plataformas para que inscribamos a los equipos. Aquí se adeudaba del orden de los 7.000 euros entre sanciones, arbitrajes, pagos federativos, algunas licencias que había que pagar... Pero es que también había que pagar a la Federación Vasca 1.918 euros y había que abonar las inscripciones para la campaña 2025-26. Es decir, antes de terminar la pasada temporada, ya habíamos usado gran parte de la primera cuota de las familias del Lakua. Eso entraba dentro de nuestro plan. Había una previsión de ingresos y por eso hemos aumentado varios equipos en deporte escolar. Queríamos suplir ese déficit de la temporada 2024-25 con mayores ingresos en la 2025-26. Íbamos a tener que dejar de lado la calidad deportiva de los entrenamientos porque no es lo mismo si tienes un espacio en el que entrenan dos equipos y en ese espacio tienen que entrenar tres equipos de benjamín. Entonces la calidad deportiva se ve mermada, pero era el momento de ceder un poco en otras cuestiones para centrarnos en la parte económica y que el club se volviera a estabilizar en un año que para nosotros es de transición.

¿Ha percibido dinero el Lakua del fichaje de Maroan por el Athletic por derechos de formación?

No cobramos absolutamente nada. Se puede consultar con el Athletic. De hecho, invito a que lo hagáis. Ni un euro. Ni uno. El único club de Vitoria que ha cobrado ha sido el Ariznabarra, y el San Ignacio también porque creo que estuvo con ellos. Con nosotros estuvo en categoría escolar y creo que no tuvo ni ficha.

Hay varias denuncias por impagos en este momento que pesan sobre el club. ¿Qué puede alegar al respecto y cómo está cada caso?

Hay una denuncia por parte de una empresa de ropa de Vitoria. Es de la gestión anterior. Está debidamente judicializada y nosotros defenderemos la postura del club porque hay varias cláusulas que nos parecen abusivas. De la empresa de Zaragoza no se ha paralizado ningún envío. Nosotros tenemos un acuerdo con Football Emotion. Compramos una cantidad de ropa anualmente y luego en el contrato está establecido que a final de año se nos patrocina una parte de esa ropa. En junio nos volvemos a sentar y tenemos un rappel. Es decir, se valora cuánto hemos comprado. De esa cantidad, un 15 o un 20% se nos patrocina y tenemos que abonar la diferencia. No tenemos ninguna denuncia por su parte y por supuesto arreglaremos lo que tengamos que arreglar con ellos a la mayor brevedad posible, pero es una cantidad asumible.

¿Qué otras denuncias tiene?

De dos exentrenadores que ya no forman parte de la entidad y dejaron de trabajar en junio. A una de ellas se le despidió porque en ese momento sí que estaba contratado y era trabajador por cuenta ajena del club. Otro coordinador que no está de acuerdo con su liquidación también nos ha denunciado y está en todo su derecho. Si el juzgado le da la razón, cobrarán lo que toque.

Hay otra asesoría que también mantiene un pleito con el club.

Esa asesoría ha estado colaborando con el club muchísimos años. No estamos de acuerdo con el asesoramiento que han estado haciendo a las anteriores juntas directivas. Yo no tengo un máster en Dirección de Empresas Internacional ni puedo hacer aquí un balance de cuentas. Para eso pagas a un asesor, ¿no? Para que te informe. Y lógicamente nosotros desconocemos muchísimos aspectos legales de la normativa foral o municipal. ¿Qué ocurre? Que cuando nosotros revisamos el libro mayor, vemos que hay cosas que no nos cuadran como retiradas de efectivo de cantidades de 4.000-5.000 euros de varias juntas directivas anteriores. Yo puedo justificar una retirada de 1.000 ó 2.000 porque tenemos arbitrajes de escolar que pagamos a los niños que vienen un fin de semana y son los propios chavales del club que arbitran un partido de fútbol 5 o fútbol sala por 15 euros o para pagarle al bar los bocadillos, las Coca Colas o lo que sea. Eso sí lo puedes justificar, pero no retiradas de 5.000. Consideramos que la asesoría con el dinero que estaba cobrando al club, debía haber asesorado a las anteriores juntas directivas de una manera bastante más correcta. No estábamos de acuerdo con su gestión. De momento no hemos hecho nada contra ellos porque no consideramos que es el momento, pero si llegado el caso entendemos que puede haber una mala praxis por su parte, pues igual procedemos.

Mohamed Akbache, presidente del Club Deportivo Lakua. Alex Larretxi

Muchas familias se quejan de que las camisetas de juego son de años anteriores. 

Eso no es un problema. Nosotros sí que hemos ido implementando las camisetas de Adidas poquito a poco. Nos parece que, aparte de que es una camiseta bonita, atrae a los patrocinadores y podemos conseguir más dinero para el club. Es una inversión que hacemos. Yo la manga de una camiseta sublimada de Joma, con todos mis respetos hacia ellos, la puedo vender por 1.000 euros, y la manga de una camiseta de Adidas oficial, que es la misma que lleva el Newcastle, la puedo vender por 3.000. Igual tengo que hacer esa inversión de 1.800 por adelantado, pero recupero 1.200, gano algo y el año que viene, como voy a seguir usando la misma camiseta, pues ya estoy sacando más beneficio. Al final es una estrategia de marketing,

¿De la lonja que tenía el club qué puede decir?

Hay impagos de alquiler. Nos pondremos al día con la mujer apenas podamos. Cuando vayamos ingresando algo de dinero, nos pondremos al día con ella. Pero jamás ha sido propiedad del club, como se iba diciendo por ahí. Esa oficina lleva en venta desde antes de que nosotros tuviéramos relación con el Lakua. Y la propia propietaria del local, que es una señora de ochenta y pico años, está en contra de vender esa lonja. Ella tiene varias propiedades y las arrienda, y nosotros pagamos 336 euros euros de renta.

¿Cuánto dinero recibe el Lakua de las instituciones alavesas?

No recibimos ingresos públicos, ni del Ayuntamiento ni de la Diputación Foral de Álava, ni tampoco del Gobierno Vasco.

¿Es todo a raíz de esta situación?

Sí, aunque tampoco hemos querido ahondar más en la situación. Cuando vemos que no cumplimos con los requisitos para recibir subvenciones, directamente tampoco queremos entrar más en el tema. Con lo que vamos a tener que gastarnos para poner al día la situación tributaria y administrativa del club, pues no nos interesa. Y aparte, en el momento en el que cobras subvenciones públicas, como si son 100 euros, no es que dependas de las administraciones, pero ya estás muchísimo más controlado. Para lo que íbamos a cobrar en fútbol escolar, no nos ha interesado. Somos una entidad completamente privada.

¿Entonces no dimite?

Hay dos motivos por los que yo sigo en el Lakua. Primero para defender mi honorabilidad porque, si dimito, les estoy dando la razón absolutamente a todos. Sé quién está detrás de todo este movimiento. Y el segundo es para defender los intereses de los niños y las niñas. Si yo me voy, no sé ni lo que puedan hacer. Ayer –por el lunes– estaban en el campo alborotando el avispero. La próxima vez lo que voy a hacer va a ser ponerles un control de acceso para que no entre nadie excepto los niños. Que dejen a los niños y niñas que disfruten del fútbol, que hagan sus actividades extraescolares y que se vayan a su casa. Si quieren que dimita, que me lo digan a la cara. Que me pidan una reunión, se sienten conmigo y me digan: “No estamos de acuerdo con tu gestión y queremos que te vayas. Y nosotros tenemos una propuesta alternativa”. Las deudas con los entrenadores no van a desaparecer y las deudas con las familias que todavía no han pagado, tampoco van a desaparecer. ¿Qué pasa, que cuando ya no esté Mohamed, entonces sí que pagamos? Cuando no esté Mohamed y esté otro, entonces sí que se paga. Entonces, ¿cuál es la vara de medir? Yo no quiero entrar en ese discurso.

¿Todas las familias también abogan por su marcha?

Yo les dije a las familias el viernes que dimitía ya con la única condición de que pagaran hoy mismo todo lo que deben al Lakua. Porque si yo dimito mañana y los entrenadores no cobran, el culpable voy a ser yo. Es muy fácil difamar y mi nombre ya lo han manchado. Socialmente yo estoy quemado y me va a costar tiempo recuperarme de esto. Todos y cada uno de los que han montado esta pantomima, les llegará el momento, y al que le tenga que denunciar, le denunciaré, ya que lo que están haciendo no es de recibo. Si quieren de verdad ayudar al club, que se sienten a puerta cerrada y hablen conmigo.