Es un ritual que, por mucho que pasen los años, no cambia cada vez que empieza un nuevo Azkena Rock Festival. Antes de que las puertas se abran, el acceso a Mendizabala se convierte en un continuo abrazo de mucha gente que se ve una vez al año precisamente aquí. La jornada inaugural del certamen de este 2026 no ha sido una excepción. Todo lo contrario. Varios minutos antes de las seis de la tarde no han parado los saludos, las risas, las primeras charlas... La capital alavesa ha empezado a reunir a la familia azkenera, que es amplia, diversa y fiel. 

Ni el intenso calor que ha hecho poco antes de que todo arrancara ha impedido más de un achuchón. Y ha sido abrir las puertas y cumplir con los rituales. Sí, ha habido quien ha besado el suelo del recinto. Sí, ha habido quien se ha dado la vuelta de rigor para comprobar dónde estaba todo. Y sí, ha habido quien lo primero que ha hecho ha sido ir al stand de turno para hacerse con un bono para 2027. Eso sin que ni siquiera haya empezado el primer concierto.

Robert Finley Jorge Muñoz

Primeros sonidos

Han sido Nhil los que han subido el simbólico telón a eso de las seis y cuarto, con una propuesta que, en realidad, no refleja del todo el momento por el que ahora transita la banda. Con todo, se han dejado hasta la última gota de sudor en su actuación, ya que al estar en el segundo escenario el sol les ha dado de lleno todo el rato.

Nhil Jorge Muñoz

Ahí que ha hecho acto de presencia Robert Finley, derrochando blues y carisma. Él ha puesto en marcha las tablas principales con una actuación que ha sabido a poco. A él, el calor de la tarde le ha venido ni que pintado para terminar de redondear la atmósfera que quería generar

En la jornada inaugural no se abren las terceras tablas al aire libre, así que para muchos de los más veteranos del ARF, este día supone recordar los viejos tiempos cuando en Mendizabala todo consistía en ir y venir entre dos escenarios enfrentados a modo de pelota de ping-pong de la música. Salvo, eso sí, por la excepción las carpas Trashville. Aquí, Captain Trasho ha puesto todo en marcha, aunque lo suyo ha sido deporte de riesgo para espectadores, técnicos, músicos...

Capitan Trasho Jorge Muñoz

Sin parar

Si fuera ha hecho calor, lo que se ha ido viviendo en el interior de este espacio ha sido increíble. Hay locales de Pollo a l’ast donde se está más fresquito. Con todo, la familia azkenera está hecha de otra pasta. Por lo menos de una que es capaz de sobrevivir a cualquier circunstancia meteorológica. Así que ha habido que hidratarse mucho, más allá de que alguno haya decidido hacerlo desde primera hora con otros líquidos que no son agua.

Dewolff Jorge Muñoz

A Gasteiz han vuelto Dewolff, una banda nacida para y por el directo que en una escena normal sería mucho más conocida y reconocida. En el ARF han estado más que a la altura mientras Radioactivas casi hacen explotar el Trashville.