El universo de la línea y el dibujo al que da vida Nerea Gundín no para de expandirse. “Está vivo”, dice con una sonrisa la creadora. Pero una fotografía del instante actual de cómo se encuentra ahora es justo lo que la artista presenta desde este viernes en la capital alavesa. Sus “seres”, de hecho, se van a encontrar con el público en Montehermoso hasta el próximo 3 de mayo.

Encontrarse las partes es el título de una exposición en la que se reflexiona sobre la línea, en el que la autora se plantea cómo llevar “lo íntimo de mi libreta” al espacio expositivo del centro cultural gasteiztarra, al que Gundín llega través de la convocatoria que cada curso lanzan el Ayuntamiento de Vitoria y la Facultad de Bellas Artes de la EHU.

Inauguración

“La presencia del público es lo que falta para dar sentido a la existencia de este universo”, algo que va a suceder desde la inauguración de este viernes, que está prevista a las siete de la tarde. Será el momento de que la propia creadora conduzca a las personas presentes por entre las diferentes piezas que configuran esta instalación.

Parte de la exposición de Nerea Gundín en Montehermoso Jorge Muñoz

“Es una reunión de seres, un akelarre de formas”, añade Irene Ergueta, responsable del comisariado de la convocatoria antes mencionada y, por tanto, de las muestras que se derivan de ella. “El dibujo en el caso de Nerea es materia vida”, una “fantasía” en la que se mezcla “lo gráfico y lo visceral”.

El trabajo audiovisual también se suma al resultado final, a este universo donde “se traspasan los límites del dibujo” para dar forma y fondo a esos seres, a ese universo propio que ahora se comparte. La artista basa su trabajo en el proceso creativo como una exploración intuitiva y sensorial, donde el acto de dibujar se convierte en un camino hacia lo desconocido y lo genuino. El dibujo es el soporte de su obra, su práctica busca capturar lo inesperado.