Sería infinita la lista de locales hosteleros que a lo largo de su camino sirven también como espacio para la cultura bien sea a través de conciertos o de, como es el caso, exposiciones, por poner dos ejemplos. En la asociación sociocultural Inspirarte conocen bien esta vía para poder facilitar que la creación local se encuentre con el público de Álava.
Ahora, otro local se suma a esta experiencia, un lugar ya conocido pero que empieza otra etapa desde el cantón de Anorbín. El Nuevo Refugio abre sus puertas y lo hace también queriendo que la creación artística sea protagonista.
De hecho, al mismo tiempo que su barra se pone en marcha este mismo jueves, también lo hace la exposición Encontrando refugio. Se trata de una muestra compuesta por diez obras de pequeño y medio formato, tres realizadas en lienzo y otras seis en papel de alto gramaje, que buscan visibilizar la problemática de niños y niñas que viven maltrato en su infancia.
La última pieza es una intervención de unas manos que simboliza la dualidad del contacto humano: el abrazo que acoge y la agresión que hiere, a veces en el ámbito más cercano. Así lo explica su creadora, la artista y agente cultural Marijo Lojo Escalante. La exposición se abre junto con el local y, en principio, va a permanecer durante un tiempo indefinido, aunque la intención es ir organizando más muestras.
La asociación sociocultural Inspirarte ya ha tocado esta temática con anterioridad en otros proyectos y cuando hay oportunidad quiere enviar un recordatorio para no caer en el olvido de esta situación incómoda de ver, pero que está ahí, según recuerda la propia Lojo Escalante. Así, quienes acudan al nuevo proyecto del Casco Viejo podrán encontrarse con estas piezas y abrir un momento a la reflexión.
Como destaca la artista, es de agradecer que los nuevos responsables del proyecto hostelero hayan apostado también por aunar su actividad con la artística. Así nace Encontrando refugio.