Aitor Rentería y Xabier Agirre se adueñan del Centro de Exposiciones Fundación Vital

Sus respectivas muestras van a estar abiertas hasta principios del próximo mes

12.01.2021 | 18:26
Obra de Aitor Rentería
El arranque del nuevo año trae al Centro de Exposiciones de Fundación Vital dos nuevas propuestas artísticas de diferente factura. Hasta principios de febrero, las personas que acudan al espacio ubicado en la plaza de los Fueros se encontrarán con las obras de Aitor Rentería y Xabier Agirre. 
 
En el primer caso, el donostiarra Aitor Rentería presenta No busques la luz. El artista, según apuntan desde la entidad, reúne aquí una muestra de obras de reciente creación que representan un punto final de diferentes series sobre las que ha trabajado en los últimos años, y también punto de inicio de otro tipo de obras que tienen una tendencia más tridimensional o escultórica. Su obra gira en torno a conceptos tales como el silencio, el vacío, el aislamiento y la intemporalidad, y se centra en los aspectos más esenciales de la pintura, el color y la forma, sin distinguir entre abstracción y figuración. Además, las técnicas utilizadas son variadas, hay acrílico, acuarela y tizas sobre soportes como papel, madera, aluminio y metacrilato.

Se trata de obras que "intentan flotar entre la levedad, el vacío, el silencio o la intemporalidad, jugando alrededor de los límites, entre las dos y las tres dimensiones, entre lo que se ve y lo que no se ve, entre este lado y el otro", según palabras del propio autor a la hora de presentar una muestra que cerrará sus puertas el 4 de febrero.
 
Un día más permanecerá abierta Dar a ver–Paisajes 1999-2020, del pintor de Bergara Xabier Aguirre. Se trata de una muestra compuesta por una selección de cuadros pintados en los últimos veintiún años, lo que permitirá al público tener una visión  de su manera de trabajar.
 
En la exposición se podrán ver sobre todo paisajes. En sus cuadros no suele haber figuras, aunque sí aparecen huellas de la actividad humana. Son obras en las que las cosas se reconocen, pero también se observa que el carácter del color es de una intensidad que no pasa desapercibida. Ante la pregunta de qué sentido tiene hoy pintar paisajes, su respuesta es que "aporta una ganancia referente al mundo que nos queda. El mundo entendido como una entente de visión, memoria y algo que se dice con tres palabras, pero que es de una importancia inconmensurable".