Los árbitros siempre han estado envueltos en polémicas debido a la fundamental labor que realizan en un ámbito, el del fútbol, que mueve masas, muchos sentimientos y también violencia. Lo que no es tan normal es presenciar una tremenda bronca entre un árbitro y un periodista en directo en una emisora de radio. Y por algo que nada tiene que ver con el fútbol.

Previa de la Super Bowl

Sucedió el sábado en el Carrusel Deportivo de la Cadena SER. El presentador, Dani Garrido, estaba conversando con el periodista José Antonio Ponseti, que ha vivido muchos años en Estados Unidos y se encontraba en el país norteamericano, sobre la Super Bowl, que se celebraba al día siguiente. Y le preguntó por cómo vivía la gente los últimos acontecimientos, con los asesinatos y detenciones del ICE en contra de los inmigrantes o de quienes tengan pinta de serlo. Y Ponseti acabó admitiendo que entendía que en EEUU mucha gente tuviera un arma. “En un país de 360 millones de habitantes hay de todo. Hay gente que vive en la América profunda que tiene armas porque un policía tarda no menos de 20 minutos en llegar a su casa y no tiene dónde meterse...”, dijo.

Ahí saltó uno de los colaboradores del programa, el exárbitro Eduardo Iturralde González. “¿Estás defendiendo públicamente la tenencia de armas? ¿Estás diciendo que cada uno pueda llevar un arma?”, le cuestionó desde el plató. “Escúchame de una puñetera vez en vez de decir tonterías, respondía enfadado Ponseti, mientras ambos se interrumpían. “¿Me quieres escuchar de una puñetera vez? ¡Ya está bien!”, insistía el periodista. “¡Para decir una barbaridad no! Que no quiero escucharle a uno que esté permitiendo llevar armas!”, respondía el colegiado vizcaíno.

¿El comodín de ETA?

“¡No sabes nada! ¡Eres un ser que no sabe nada!”, atacaba Ponseti cada vez más airado. “Y tú apoyas llevar armas”, contestaba Iturralde, algo más sereno. “¿Me dejas hablar? Porque si hablamos de armas igual te llevas una sorpresa. Que no me importa reconocer que yo en Estados Unidos tendría arma, porque hay mucho loco, porque es muy difícil vivir aquí”, proseguía Ponseti, justo antes de pronunciar la frase que más revuelo causó, porque sin nombrarla pareció querer hablar de ETA. “Porque no es lo mismo que vivir en tu tierra… Por cierto, ¿en tu tierra no había armas, en Euskadi?”, cuestionó el periodista.

No quiso entrar a ese trapo el árbitro, y Ponseti cada vez se encolerizaba más. “¡Vente aquí, que ya tienes harto, coño! Que ya está bien de faltar al respeto. ¡Hasta aquí podíamos llegar, Iturralde!”, afirmaba. “Faltar al respeto es llevar un arma”, le respondía el colegiado. “¡Que te calles ya de una puñetera vez, que no tienes ni idea! Y que estás hablando mierda”, proseguía Ponseti, que no dejaba de gritar. “Me estoy quedando sin voz por culpa de este idiota, porque es un idiota”, dijo, antes de que Dani Garrido zanjara la discusión.

Disculpas al día siguiente

Una bronca que se volvió viral en las redes sociales y que obligó a sus protagonistas, como no podía ser de otra manera, a disculparse al día siguiente. Lo hizo primero Iturralde. “Quiero pedir disculpas en primer lugar a la audiencia por la discusión que tuvimos ayer. No es un programa este, que coges el fin de semana para relajarte y pasártelo bien, en el que tenga que escuchar la gente una movida que no viene a cuento”, dijo el árbitro.

Ponseti se disculpó a su manera, asegurando que no se le había dejado expresarse y por eso se le había malinterpretado. “Déjame mandarle un abrazo muy fuerte a la audiencia de la cadena SER después de lo que viví y protagonicé ayer, cosa que lamento muchísimo por todos los oyentes. Y rectifico: si alguien se ha sentido aludido en algún rincón de España, no era mi intención. Yo sólo pretendía explicar cuál era la realidad de Estados Unidos, cosa que no se me dejó hacer, y gracias a que eso pasó llevo recibiendo amenazas de muerte durante las últimas 20 horas, cosa que también agradezco muchísimo”, afirmaba con ironía.

En ningún momento pidió perdón a Iturralde por los insultos que le dedicó. “Ya resolveré yo lo que tenga que resolver con quien lo tenga que resolver y de la manera que lo tenga que resolver, pero los oyentes no tienen nada que ver en todo esto. Los dos llevamos lo que llevamos encima, yo no tengo por qué volver a ver a esa persona nunca más, y punto. Simplemente pregunté por una cuestión de armas cuando no se me dejó decir absolutamente nada”, zanjó.