En una iniciativa que a muchos ha cogido por sorpresa, OpenAI, una de las empresas líder en inteligencia artificial (IA), ha lanzado la aplicación, o quizá una división dentro de su producto estrella, ChatGPT Salud.
Lo inesperado viene derivado de las polémicas que a lo largo de 2025 se sucedieron en torno al uso que muchos daban a esta aplicación de IA en temas relacionados con la salud en general y la salud mental en particular y la falta de control sobre las respuestas que se ofrecían.
Interés por la salud
OpenAI, que tras las demandas y acusaciones del año pasado había anunciado que iba a aumentar los controles y mejorar la seguridad, ha tenido siempre claro que los asuntos de salud nos importan a todos, especialmente la propia, y si antes era en Google donde se trataba de averiguar qué indicaban los síntomas, ahora es ChatGPT la que recibe 230 millones de consultas semanales sobre salud y bienestar.
Ante esto, la respuesta de OpenAI que ha dado se plasma en ChatGPT Salud, todavía en pruebas en Estados Unidos y algunos países europeos como Suiza o Reino Unido y que poco a poco se extenderá al resto.
Según explican desde la propia OpenAI, se trata de una función especializada y aislada dentro del propio ChatGPT. En ella se pueden introducir y conectar los datos médicos personales (historial clínicos, resultados de pruebas y análisis) y los que aporten las diversas aplicaciones de bienestar. De esta forma, ante las cuestiones que se le planteen, la IA responda con más contexto.
No es una herramienta de diagnóstico
Probablemente escarmentado por los escándalos del pasado año, pero también por las evidencias de la necesidad de supervisión y control de un experto humano, desde OpenAI recalcan que esta herramienta no está pensada para diagnosticar enfermedades ni prescribir tratamientos. No es un sustituto del personal sanitario, no reemplaza la atención sanitaria directa. ChatGPT Salud tiene una función de apoyo, de un amplio apoyo, desde ayudar a interpretar resultados o entender informes médicos hasta preparar visitas al médico o pasando por cuestiones relacionadas con el bienestar y formas de vida saludable.
Seguridad y privacidad
Con este lanzamiento, OpenAI se adentra en un terreno especialmente sensible, donde la precisión, la claridad y la privacidad son determinantes.
La gestión de datos médicos es uno de los puntos más sensibles en lo que se refiere a la privacidad de los usuarios. Por ello recomienda que estas conversaciones sobre salud en ChatGPT se realicen exclusivamente en la nueva sección “para acceder a estas protecciones adicionales”. Aclara además que este chat específico, aunque dentro del general, funciona como “un espacio independiente con privacidad reforzada que protege tus datos sensibles”, por ello incide en que las conversaciones de salud se almacenan por separado del resto de chats. A ello añaden, e insisten, en que tanto los datos aportados como las conversaciones no serán utilizados para entrenar sus algoritmos generales. También aclara que se aplican capas extra de cifrado y aislamiento, gestionando con controles adicionales los datos clínicos aportados por el usuario. En el caso de las aplicaciones de bienestar compatibles con esta función, OpenAI señala que deben cumplir requisitos estrictos: “Todas las aplicaciones disponibles en Salud deben cumplir con los requisitos de privacidad y seguridad, incluyendo recopilar únicamente los datos mínimos necesarios y someterse a una revisión de seguridad adicional antes de ser incluidas en ChatGPT Salud”.
Colaboración de profesionales sanitarios
OpenAI asegura que ChatGPT Salud se ha desarrollado en colaboración con la comunidad sanitaria internacional: “Durante más de dos años, hemos trabajado con más de 260 profesionales de la salud de 60 países y docenas de especialidades para entender qué hace que una respuesta a una pregunta sobre la salud sea útil o potencialmente un riesgo”.
Este grupo, continúa explicando la compañía, “ha proporcionado retroalimentación sobre los resultados del modelo más de 600.000 veces en 30 áreas de enfoque”. Su aporte, añaden, ha definido no solo lo que ChatGPT Salud puede hacer, sino también cómo responde: con qué urgencia recomendar un seguimiento con un profesional de la salud (especialmente en casos relacionados con la salud mental), cómo comunicar información de manera clara sin simplificar en exceso pero también sin alarmismos, y cómo priorizar la seguridad en momentos importantes. Utiliza rúbricas diseñadas por médicos que reflejan cómo estos valoran la calidad en la práctica.
A decir de algunos expertos, el lanzamiento de GPT Salud es una declaración de intenciones que anuncia su aspiración a consolidarse como un médico de bolsillo, siempre disponible y con un papel creciente en la toma de decisiones cotidianas relacionadas con la salud.