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Una zona decisiva en Valencia

Galbiati innova con un planteamiento casi inédito en la presente campaña logrando bajar los guarismos ofensivos taronjas

Diakite no pudo evitar este poderoso mate de MooreACB Photo

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El Kosner Baskonia salió indemne de la caldera del Roig Arena en una jornada donde vivió una montaña rusa de emociones para lograr su objetivo final. 

La escuadra alavesa fue a remolque en varios momentos del encuentro, pero desplegó su mejor juego tras el descanso para dejar casi sentenciado el choque a falta de seis minutos para el final gracias a esa renta favorable de 14 puntos en el luminoso (62-76).

Parte del éxito hubo que achacarlo a un planteamiento muy poco visto en la presente campaña por parte de Paolo Galbiati. El técnico italiano plantó con éxito a los suyos en una zona 3-2. Siempre con un hombre espigado en lo alto de la bombilla para frenar la fluidez ofensiva del Valencia Basket, se trataba de que uno de los conjuntos con más pólvora del Viejo Continente estuviera incómodo. Pues bien, lo logró con creces.

Ya fuera Omoruyi, Kurucs o incluso el propio Frisch, al exhausto cuadro taronja le costó desplegar su juego habitual. Esa aspiración se hizo realidad especialmente en un segundo y tercer cuarto donde los guarismos ofensivos levantinos se vieron bastante reducidos con apenas 15 y 17 puntos, respectivamente.

La ausencia de Badio y el aciago día de Montero, que entre el esfuerzo de la serie ante el Panathinaikos y el buen trabajo defensivo de los exteriores azulgranas pasó completamente desapercibido, permitieron al Baskonia encontrar una rendija para sentirse dominador del tempo.

El propio Galbiati reconoció al término del duelo que esta estrategia fue idéntica a la utilizada por Sergio Scariolo en una de las últimas visitas del Real Madrid al Roig Arena. Lo cierto es que la circulación de balón de los levantinos no fue la de jornadas precedentes y el Baskonia pudo llegar con ventaja a unos minutos finales que, eso sí, se hicieron eternos.

Y es que, cuando todo hacía indicar que el conjunto alavés podía vivir un plácido epílogo ante el cansancio físico y mental de un Valencia prácticamente en la lona, el partido se resolvió en un inesperado cara o cruz final.

Agonía final

Una lluvia de triples liderada por Nate Reuvers propició un parcial de 20-4 a favor de los taronjas, que incluso se pusieron por delante tras una canasta de Taylor (82-80). Por fortuna, los bombarderos del Baskonia también hicieron acto de presencia. Sendas bombas de Luwawu-Cabarrot y Diakite –esta en el final de la posesión– y otra canasta de Forrest repleta de personalidad ahorraron un disgusto a un Baskonia que sigue soñando con el segundo puesto de la fase regular.

Galbiati no dudó también en oponer una cuerda exterior con muchos centímetros para contrarrestar el poderío físico del Valencia. Sedekerskis, que reapareció más de cinco meses después evidenciando su falta de ritmo, y Frischactuaron a tiempo completo como treses en una jornada donde el fondo de armario del italiano quedó de manifiesto:los doce jugadores saltaron al Roig Arena.