Con el nombramiento de Chus Bueno como nuevo director ejecutivo en sustitución de Paulius Motiejunas el pasado 30 de enero la Euroliga dio un cambio de rumbo que puede cristalizarse tan pronto como la próxima temporada, en la que hay opciones de que desaparezca el actual formato de liga unificada de 20 equipos que se ha instaurado esta campaña 2025-26 con la incorporación del Hapoel Tel Aviv, el Dubái Basketball y el Valencia Basket.

De hecho, el próximo 14 de abril hay programada una reunión crucial de la junta directiva en la que se decidirá si mantener el actual formato o pasar a dos conferencias, algo que vendría de la mano de una ampliación del torneo a 22 participantes y que permitiría oxigenar un calendario extenuante.

Hemos visto el impacto del formato de todos contra todos con 20 equipos en términos de viajes y muchas semanas con dos partidos. Todavía no hemos decidido si cambiaremos a dos conferencias. Si lo hacemos, será porque tendremos al menos 22 equipos. De lo contrario, el número de partidos se reduciría entre un 25 % y un 30 %, lo que implicaría el riesgo de menores ingresos por derechos de televisión. Con cinco o seis partidos menos en casa, los clubes también se arriesgarían a una reacción negativa en la venta de entradas y los patrocinios”, explicó Bueno en una reciente entrevista en La Gazzetta dello Sport.

Acercamiento a la NBA

Además de esta decisión, la más importante que debe tomar a corto plazo el torneo, la competición ha cambiado su postura en cuanto a la llegada de la NBA a Europa. Bueno fue vicepresidente de operaciones de baloncesto de la NBA para Europa y Oriente Medio y puede ejercer como puente con la mejor liga del mundo, que estaba muy alejada de la de los planes Euroliga durante el mandato de Motiejunas.

El directivo español, por el contrario, llama a la Euroliga a “tener una mentalidad abierta” y ve posible una colaboración con la NBA para crear un ecosistema unificado en Europa y evitar una mayor fragmentación del mercado.

Es por ello por lo que clubes que han sido tentados por la liga norteamericana como el Real Madrid y el Fenerbahce son ahora más propensos a continuar en la Euroliga, que también plantea la eliminación del actual sistema de licencias.

“No soy muy partidario del sistema de licencias A, B, C, de tres o cinco años. Como parte de nuestro plan trienal, la próxima temporada queremos convertir los 13 equipos con licencia en franquicias permanentes”, aseguró. Eso supondría que los clubes propietarios, entre los que se encuentra el Kosner Baskonia, pasarían a estar más vinculados si cabe a la competición y no deberían estar firmando licencias como la de la renovación por diez años sellada recientemente por la mayoría de equipos.

Lo que Bueno tiene claro es que el baloncesto europeo “no está generando los ingresos que debería, considerando que es el segundo deporte más popular del continente con entre 60 y 70 millones de aficionados”, por lo que numerosos cambios están en camino con el fin de explotar ese potencial infrautilizado del torneo.