Duelo en Andorra con un viejo conocido en el banquillo rival
El Baskonia se enfrenta esta tarde con Zän Tabak, el encargado de salvar al Adorra del descenso
Este domingo a las 17:00 horas, Zän Tabak vulve a cruzarse en el camino del Kosner Baskonia. No lo hará como un técnico más, sino como uno de los grandes protagonistas de un duelo en el que pasado y presente se cruzan con urgencia.
El técnico croata se medirá al conjunto de Paolo Galbiati desde el banquillo del MoraBanc Andorra, en un partido marcado tanto por la carga emocional como por la necesidad de resultados inmediatos.
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Tabak aterrizó en el conjunto del Principado a finales de enero, en sustitución de Joan Plaza, con quien ha compartido banquillo en varias etapas de su carrera como técnico y entrenador ayudante respectivamente.
Su llegada respondió a un objetivo claro: rescatar a un equipo en caída libre y alejarlo de una zona de descenso que, a día de hoy, sigue marcando su realidad competitiva. Tabak encarna una idea muy definida de baloncesto. Sobrio, metódico y directo, ha construido toda su trayectoria desde la exigencia. Primero como jugador de élite –campeón de la NBA en 1995 con Houston Rockets– y después como entrenador habituado a asumir contextos complejos.
Su paso por Vitoria, en la temporada 2012-13 tras la destitución de Dusko Ivanovic, dejó una huella difícil de olvidar. Aquel Baskonia encadenó bajo su dirección la friolera de 17 victorias consecutivas entre Euroliga y ACB, una racha que consolidó su sello: orden, disciplina y control del ritmo.
Un partido en la más absoluta clandestinidad
Aunque su etapa no se prolongó más allá de esa campaña, sí reforzó su perfil como un técnico capaz de imponer exigencia en escenarios de máxima presión. Desde entonces, la carrera de Tabak ha seguido un patrón reconocible: equipos en transición, contextos exigentes y la necesidad de reconstruir desde la base.
Fuenlabrada, Burgos y su experiencia internacional en la liga polaca –con Zastal Zielona Góra y Trefl Sopot– dibujan un recorrido marcado por una apuesta constante por la coherencia táctica y la competitividad inmediata.
Fiel a esa línea, Tabak resumía recientemente su filosofía con una frase que define su forma de entender el oficio: “cuando hay un cambio de entrenador siempre hay un aire positivo”. Una declaración que explica también su aterrizaje en Andorra, el rival que mide hoy al Baskonia en la ACB mañana.
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Un gran estreno
El impacto inicial fue inmediato. En su debut, el MoraBanc rompió una racha de siete derrotas consecutivas con una convincente victoria frente al Gran Canaria (94-78), mostrando ya algunas de las señas de identidad del técnico croata: solidez defensiva y mayor control del juego.
Sin embargo, la irregularidad ha seguido marcando el camino de un equipo que continúa en posiciones de descenso y que llega a esta jornada tras un nuevo golpe anímico después de caer en la prórroga ante el Bilbao Basket.
Aun así, el “método Tabak” empieza a intuirse. Sin grandes revoluciones, pero con ajustes precisos, el croata ha comenzado a moldear un grupo que necesita resultados urgentes para conservar la categoría.
Para Tabak, que no podrá contar con Okoye ni Rafa Luz pero sí con Castañeda, no es solo un reencuentro con su pasado, sino una oportunidad inmediata de cambiar el rumbo de su presente. En un tramo de temporada sin margen de error, todo pasa por su capacidad para competir… y ganar.