El Bàsquet Girona visita al Kosner Baskonia y uno de los nombres a seguir será Otis Livingston II, base estadounidense nacido en Nueva Jersey y líder indiscutible del rival azulgrana desde su llegada en el pasado mercado estival.
Con 181 centímetros y 28 años, combina rapidez, visión de juego y capacidad anotadora, habiéndose consolidado como el motor del Girona en su primera experiencia en el baloncesto español.
Antes de aterrizar en España, Livingston acumuló una valiosa experiencia en distintas ligas de Europa: en Dinamarca, Serbia, Alemania y Turquía. Destacó básicamente en el Würzburg con 20,5 puntos y 5,4 asistencias por partido, y el Galatasaray con 15,2 puntos, un 93% en tiros libres y 42,7% en triples.
Su recorrido europeo le ha permitido perfeccionar un juego versátil, ya que es capaz de anotar, asistir y dirigir a su equipo en los momentos de máxima presión.
Esta temporada en Girona ha jugado 22 partidos, todos como titular, promediando 12,4 puntos, 5 asistencias y 13 de valoración, con un 88% en tiros libres y un 39% en triples, además de disputar un amedia de 25 minutos por partido.
Entre sus actuaciones más recientes, se incluyen 20 puntos y 28 de valoración ante Unicaja y 16 puntos con 15 de valoración en la victoria frente a Andorra. Su capacidad para tomar las riendas en los últimos minutos y guiar al equipo en los instantes decisivos refleja la importancia de su liderazgo en cancha.
Hijo de un periodista estrella
Más allá de los números, Livingston dirige el juego, eleva el ritmo del equipo y hace mejores a sus compañeros. Hijo de un periodista deportivo estrella de una cadena de televisión estadounidense que militó en la NCAA con los Kansas Jayhawks en la temporada 1987-88, se ha convertido en la referencia del Girona y un elemento imprescindible para que el equipo dirigido por Moncho Fernández mantenga su nivel de competitividad frente a rivales como Baskonia.
Comparado con otros bases de la ACB, Livingston se distingue por su capacidad de combinar la anotación y su liderazgo en pista, al igual que sucede por ejemplo con otro timonel como Trent Forrest al que tratará dar dar la oportuna réplica.
Su buena lectura del juego le permite generar ventajas tácticas y crear oportunidades no solo para él, sino para todo el equipo, algo que el Girona valora especialmente en su ambición de consolidarse en la parte alta de la tabla. Mirando hacia el futuro, Otis Livingston II se perfila como una pieza a tratar de retener por el presidente Marc Gasol.
“Es un diez sobre diez”, asegura orgulloso su padre, que trató en su día con grandes estrellas como Aaron Rodgers, Dwight Gooden, Alonzo Mouring o Steve Young.
Con él a los mandos, el Bàsquet Girona cuenta con un base capaz de cambiar el rumbo de un partido, liderar en momentos críticos y consolidar un proyecto ambicioso en la Liga ACB, donde la combinación de talento, liderazgo y experiencia internacional es clave para aspirar a los puestos más altos.