El Kosner Baskonia nunca camina solo y nueve aficionados azulgranas en El Pireo volvieron a dar buena fe de ello. John, Josu, Jonan, Iván, Jon, Adri, Álvaro, Jesús y Santos se desplazaron el miércoles desde Vitoria hasta la ciudad griega para, entre otras cosas, animar al conjunto gasteiztarra ante el todopoderoso y actual segundo clasificado de la Euroliga: Olympiacos.
Toda una expedición baskonista que comenzó siendo una cuestión de tres personas, tal y como asegura Jon Ander Calleja, uno de los desplazados hasta territorio helénico. “El viaje se planteó en septiembre-octubre. Lo comenzamos a organizar cuando salió el calendario de la Euroliga y a partir de ahí, pues se empezaron a cuadrar fechas y aprovechando este puente era una gran oportunidad”, detalla el aficionado.
De ese modo, lo que se inició siendo una escapada de tres amigos pasó poco a poco a sumar más efectivos para la causa, llegando finalmente hasta los nueve que viajaron. “A algunos no les interesa tanto el baloncesto”, desvela Calleja mientras asegura que otros sí que son más fieles y que han viajado con el equipo a alguna Copa o Euroliga.
Otro de los seguidores respalda la afirmación de su compañero desde la Acrópolis de Atenas: “Además del partido del equipo, la experiencia del propio viaje ya era un incentivo más para venir”. Ahora, tras presenciar una peleada derrota por parte del Baskonia, los nueve aficionados tendrán hasta el domingo y el lunes para seguir haciendo turismo por la zona.
El famoso ambiente griego
En cuanto a lo meramente deportivo, el Kosner Baskonia volvió a encajar una nueva derrota en la Euroliga (90-80), la séptima consecutiva. Sin embargo, a diferencia de partidos anteriores, el equipo luchó y por momentos hasta se lo creyó ante uno de los gigantes del baloncesto europeo.
Los nueve fieles desplazados pudieron disfrutar de una versión muy competitiva del conjunto azulgrana en una de las canchas más bulliciosas del planeta: el Estadio de la Paz y la Amistad. La afición quiso agradecerle a un cercano Xevi Pujol el esfuerzo realizado por la plantilla.
“La verdad es que no íbamos con mucha esperanza de sacar algo positivo, principalmente porque llevábamos varios lesionados. El partido fue bueno y al final le dimos a Xevi la enhorabuena por competir”, relata Calleja.
Pese a no poder saborear el triunfo, los vitorianos pudieron vivir de primera mano el ambiente del templo griego, una “gran experiencia” que según cuentan no defraudó: “El ambiente fue muy bueno y eso que hablamos con algunos locales y nos decían que no estaba completamente lleno. Pero sí, la verdad es que apretaban mucho cuando nos acercábamos en el marcador y se vive diferente a lo que estamos acostumbrados en otros sitios”.
Además, cinco de ellos fueron afortunados de poder vivir el duelo desde una posición muy privilegiada: en primera fila, tras una de las canastas y no muy lejos de los banquillos. “La verdad es que no esperábamos estar tan cerca. Al resto del grupo le tocó verlo desde un poco más arriba pero todos disfrutamos”, concluye Calleja.