Kobi Simmons (Georgia, 1997) ha sido uno de los grandes aciertos de la secretaría técnica del Kosner Baskonia esta temporada. Pocas veces un temporero como él, que llegó para cubrir la baja de lesión de Forrest, ha conseguido ofrecer un rendimiento tan alto de forma inmediata. Tanto en el puesto de base como en el de escolta, el norteamericano ha demostrado ser un jugador de primer nivel para la Euroliga y para la ACB y el equipo no ha dejado de crecer desde su llegada. Aunque cada día que pasa su caché es más alto y termina contrato en verano, el exterior azulgrana se centra por ahora en disfrutar de su buen momento.

Ya han pasado tres meses desde su llegada a Vitoria. ¿Qué valoración hace hasta el momento? 

Por ahora todo me ha ido bien. Tenemos muy buenos jugadores, un buen cuerpo técnico, el ambiente es fantástico...No me puedo quejar, estoy disfrutando de mi tiempo aquí.

¿Esperaba seguir aquí en enero cuando firmó?

No tenía ninguna expectativa cuando vine. Llegué con la intención de hacer todo lo que estuviera en mi mano para ayudar al equipo a ganar y eso es lo que he hecho. Nos hemos beneficiado ambos. Me alegro por mí mismo y también por la organización, que ha sido la que me ha dado la oportunidad y me ha dejado jugar.

¿Fue esa la primera vez en la que el Baskonia intentó ficharle o ya habían mantenido conversaciones anteriormente? 

Creo que fue la primera vez en la que conversamos, sí.

No es fácil llegar a un equipo en mitad de la temporada. ¿Esperaba una adaptación tan rápida? 

Al fin y al cabo, todo es baloncesto. Aprendí las cosas muy fácilmente, simplemente trabajé junto al cuerpo técnico para entender cómo quería jugar mi equipo y cómo jugaban mis compañeros. Me llevó un par de partidos, pero no fue una adaptación larga para nada. Fui entendiendo el rol de cada jugador y dónde les gustaba recibir el balón a cada uno mientras trabajaba en mi propio juego. Creo que fue una transición muy suave y natural.

¿Por qué cree que se ha adaptado tan bien al baloncesto europeo? 

Supongo que por cómo juego. Soy un exterior al que le gusta correr y jugar rápido. Puedo llegar a la pintura cuando quiera, encontrar a mis compañeros o anotar por mi cuenta. Creo que eso mezcla perfectamente con lo que busca el equipo.

¿Cómo fueron los días previos a su renovación? ¿Sabía que iba a seguir o se lo comunicaron en el último momento antes de que terminara el plazo? 

No, no era algo en lo que estuviera pensando. Me gusta ir día a día, creo que cada día tiene su propósito, así que me centro en los entrenamientos y en los partidos, pienso que con eso todo va a funcionar cuando fechas como esa se presentan. Solo controlo lo que puedo, no me gusta pensar en el futuro.

¿Está feliz de que el club decidiera prorrogar su vinculación? 

Sí, definitivamente estoy feliz. Me gustan los compañeros de equipo, hemos creado una buena química y el cuerpo técnico también es fantástico. Estoy contento de estar aquí, todo ha funcionado genial hasta el momento.

La pregunta ahora es si le gustaría seguir más allá del verano...

Como le decía, voy partido a partido. Ahora mismo sólo pienso en el siguiente partido, lo demás vendrá solo. Mi única preocupación ahora mismo es ganar al Panathinaikos.

“Quiero dar a los aficionados algo que les emocione y seguir ganando partidos”

Es consciente de que estará en disposición de pedir más dinero. 

Insisto, no pienso en nada de eso, no es algo que me preocupe.

¿Qué objetivos se marca para la segunda mitad de la temporada? 

Sólo quiero ganar partidos. Ganar, especialmente para los aficionados, pero sobre todo para nosotros porque trabajamos muy duro. Quiero dar a los seguidores algo que los emocione y continuar ganando para que se siga generando este ambiente positivo.

¿Tiene ganas de vivir una Copa del Rey ahora que ya han asegurado la clasificación? 

No pienso en ello de momento. Voy partido a partido y todo hasta ahora ha ido fluyendo con suavidad. Cuando llegue el momento de disputarla pensaré en ello.

La mala noticia es que sólo dos extracomunitarios podrán jugarla. ¿Qué opina de esa regla de la ACB? 

No es algo que esté en mi mano controlar ni cambiar. Lo que está en mi mano es dar lo mejor de mí cada día. Le dejo esa tarea al cuerpo técnico y al club, que son los encargados de decidir qué es lo mejor para el equipo. Yo sólo vengo a jugar a baloncesto y a ganar partidos.

¿Cómo ve la posibilidad de adquirir un pasaporte comunitario? 

No he pensado nunca sobre ello.

En el Baskonia empezó jugando como base, pero últimamente también está disputando muchos minutos como escolta. ¿Se siente más un ‘uno’ o un ‘dos? 

Me considero lo que el equipo necesite. Puedo jugar como base, como he demostrado. Soy un base. Con mi tamaño, rapidez, atletismo y capacidad para anotar y jugar sin balón también puedo compartir cancha con otro base. Podemos juntar dos generadores y eso es una parte positiva de mi juego. Soy muy versátil y puedo jugar en ambas posiciones con naturalidad, no importa quién suba y maneje el balón. Trent Forrest y yo hemos jugado un par de partidos juntos y creo que ha funcionado bien. Pienso que esa es una ventaja para el cuerpo técnico, que no tiene que preocuparse por colocar a un jugador en una posición concreta. Varios jugadores de la plantilla podemos jugar en múltiples posiciones y a mí no me importa jugar como base o como escolta.

“No me gusta pensar en el futuro, ahora me centro en ser el mejor jugador posible para el Baskonia”

¿Se siente cómodo jugando junto a Forrest? 

Me siento cómodo jugando con cualquier jugador del equipo. Creo que juntar a dos manejadores te puede dar ventajas sobre todo en transición porque hay varios jugadores que pueden lanzar el contraataque. Te da la opción de salir más rápido hacia el aro contrario y generar ventajas en los emparejamientos.

¿Qué opina del equipo ahora que lo conoce bien? ¿Le sigue faltando un pívot más? 

No. Mire, analizamos vídeos, trabajamos duro y lo damos todo en cada entrenamiento y en cada partido. Como jugadores, sólo podemos controlar lo que tenemos entre manos en este momento, no podemos pensar en nada más. Cuando juguemos vamos a dar nuestro máximo con lo que tengamos e intentar conseguir victorias para nuestros aficionados. Ahora mismo estamos en un buen lugar, así que no creo que nadie esté pensando en ello. Estamos contentos con todos los jugadores que tenemos.

¿Hay algo que se pueda mejorar? 

Creo que siempre hay algo que se pueda mejorar, no queremos ser complacientes o conformarnos con cómo estamos jugando. Tenemos muchos partidos por delante y objetivos que conseguir, así que siempre vamos a intentar mejorar en todo. Incluso si hay algo en lo que somos realmente buenos, intentaremos ser mejores. Seguiremos presentándonos cada día a entrenar y trabajando duro.

¿Personalmente hay algo en lo que le gustaría mejorar? 

En todo, tanto en mis debilidades como en mis fortalezas. Quiero seguir haciéndome más fuerte en todo y ayudando a liderar este equipo a sumar victorias, colocando a mis compañeros en buenas posiciones en ataque y creando ventajas en ambos lados de la cancha. Creo que hemos tenido algunos partidos muy buenos defensivamente, así que seguiremos intentando mejorar cada día.

“Siempre hay algo que se pude mejorar, no queremos ser complacientes”

¿Piensa en regresar a la NBA en el futuro o se ve teniendo una carrera larga en Europa? 

Como le decía, me centro en el momento. Me encanta estar donde estoy. Ahora mismo estoy en el Baskonia, así que mi foco es pensar en cómo puedo ser mejor para este equipo y esta organización. Si estoy pensando en otra cosa, siento que no estoy al cien por cien en lo que me concierne en este momento. Me mantengo donde están mis pies, disfrutando del momento.

Quienes también están disfrutando de este momento son los aficionados... ¿Siente esa conexión con la grada? 

Sí, está siendo fantástico. El factor cancha ha sido muy positivo para nosotros y se ha notado el empuje de los aficionados en nuestros resultados como locales. Cuando llegué el equipo no pasaba por un buen momento, pero ahora siento que están recuperando esa ilusión porque les estamos dando motivos por los que emocionarse y animar. Tenemos que seguir trabajando sin importar si pasamos por un buen o por un mal momento.

Desde fuera la sensación también es de que hay una buena conexión entre los jugadores y con el entrenador... 

Sí, creo que ahora todos estamos disfrutando y el vestuario está realmente unido. Nos llevamos bien y entendemos nuestro rol y cómo juegan los compañeros. Por lo general, todos nos sentimos apreciados ahora mismo y nuestro deber es mantener esa dinámica.