Hay jugadores que necesitan temporadas para asomarse al primer equipo, partidos para hacerse notar y años para convencer. Y luego está Stefan Joksimovic, que en poco tiempo ha logrado desviarse de ese camino ordinario y quemar etapas como quien pasa las páginas de un libro que ya se sabe de memoria. Su progresión está siendo una carrera en la que está corriendo más rápido que su propia edad.

Con 17 años recién cumplidos, pero ya con minutos reales tanto en la Liga ACB como en Euroliga, dos escenarios que no perdonan la timidez. Y Joksimovic ha salido a la cancha con una naturalidad sorprendente, tanto como para no necesitar de grandes números para llamar la atención. Ya llegarán. Ahora mismo, su impacto se mide en cómo compite, en esa manera de pedir la pelota sin miedo ni complejos.

Aun así, si se quieren mirar los datos, la perla baskonista ha disputado ya siete encuentros a las órdenes de Paolo Galbiati, tres en el campeonato doméstico (Zaragoza, Granada y UCAM) y cuatro en el europeo (Olympiacos, Partizan, Estrella Roja y Dubai). 5 puntos, un triple, una asistencia y 5 rebotes en 25 minutos en la ACB y otros 5P (1 - 3FG), 3 Reb. y 2 A. en 20' en la Euroliga ha sido su aportación.

Entre las distintas apariciones, cabe destacar la que tuvo lugar en Belgrado a finales del pasado mes de octubre. En una noche en la que el Baskonia sufrió su sexta derrota consecutiva en el escenario continental, Joksimovic fue la única nota positiva, jugando casi 15 minutos y participando activamente en el juego. Ese día demostró que tiene aptitudes para no pensar en él como un simple canterano.

INTERNACIONAL ABSOLUTO

El ascenso con el Baskonia no solo ha llamado la atención en Vitoria. La selección absoluta de Eslovenia le ha seguido muy de cerca y ya le ha dado su primera oportunidad para asomarse al baloncesto internacional. Lo ha hecho, precisamente, aprovechando la actual ventana FIBA. Un debut prematuro, de récord, pero coherente en un jugador cuya carrera avanza sin mirar atrás.

Su estreno ocurrió el viernes, ante Estonia. Pese al amargo final, con derrota en una prórroga (93-94) que él estuvo cerca de evitar, Joksimovic evidenció que está hecho de otra pasta. Logró 9 puntos, 4 rebotes y 2 asistencias en casi 22 minutos, resultando decisivo para la reacción de su país. Donde sí pudo mostrarse más acertado fue desde el triple (0/5) y en los tiros libres (1/4), sus dos únicos lunares.

Y tendrá otra oportunidad de defender a su país mañana, en la contienda ante Suecia de las 19.00 horas. Estos dos compromisos, cabe recordar, son para la clasificación al Mundial de Catar del 2027.

EL RETO

Llegados a este punto, el gran reto del Baskonia ahora es gestionar bien su crecimiento. Ahí va a estar la clave, en encontrar ese equilibrio entre darle minutos y no cargarle de responsabilidad; entre permitirle equivocarse sobre la cancha y protegerlo del vértigo. Lo que resulta innegable es que el camino de Joksimovic ha cogido una velocidad inusual, y la ilusión que esto genera tiene su responsabilidad.

Nowell, Luwawu-Cabarrot, Villar y Joksimovic celebran la victoria conseguida en Granada. ACB Photo/ F. Rodríguez

Al canterano baskonista le queda todo por demostrar, pero ya ha conseguido lo más difícil: que todo el mundo esté pendiente de cada paso que da. Y, sobre todo, que nadie se atreva a apostar dónde estará dentro de unos años. De momento, a la afición del Buesa Arena le toca disfrutar de su camino, que seguro será más sencillo si el equipo de Galbiati encuentra regularidad y él puede aparecer sin urgencias.