Euroliga

El Zalgiris, un hueso complicado de roer

Kaunas es la nueva parada para un Baskonia que afronta una semana con tres ásperos partidos

15.12.2020 | 00:44
Jekiri pelea por la posición con Vesely (Fenerbahce). Foto: Alex Larretxi

vitoria – Arranca otra semana con un doble enfrentamiento de Euroliga que conduce en primera instancia al TD Systems hasta Kaunas, tierra de un Zalgiris muy cambiado respecto a la pasada temporada con nuevo técnico (Martin Schiller) y también con profundos cambios en una plantilla, aunque dos de las novedades de los lituanos (Patricio Garino y Steve Vasturia) causarán baja esta tarde por lesión.

El Zalgiris post-Jasikevicius cuenta actualmente con las mismas victorias que el Baskonia, de ahí la importancia de sumar en tierras bálticas para dejar atrás a un potencial rival directo en la pelea por el Top 8. El adversario azulgrana viene de quebrar en Atenas ante el Panathinaikos una nefasta racha de seis derrotas consecutivas que le han hecho perder algo de fuelle en la máxima competición continental tras un sobresaliente arranque.

Sin estrellas rutilantes entre sus filas pero bien entrenado, el Zalgiris vuelve a ser una interesante mezcla entre la juventud encarnada por el pujante Jokubaitis y veteranos curtidos en mil batallas como Jankunas, Lekavicius, Milaknis y Grigonis. Además dispone de un base consolidado en la Euroliga (Walkup) y dos purasangres como Hayes y Rubit que ocupan varias posiciones sobre la cancha. Además, el francés Lauvergne le ha proporcionado un salto de calidad en la pintura.

Un oponente rocoso e incómodo que, sin embargo, se le da especialmente bien en su pista al Baskonia en los últimos tiempos. El equipo vitoriano se ha impuesto en sus tres últimos desplazamientos a Kaunas, una ciudad donde se respira baloncesto por todos su poros.

Los pupilos de Ivanovic encaran otra semana exigente en la que no quieren perder el ritmo del tren cabecero. El Zalgiris y el Bayern son las nuevas piedras de toque para un Baskonia con problemas en el timón. Vildoza está mermado por su lumbalgia y la soledad de Henry es evidente, por lo que los rivales ya saben cuál es el flanco más débil sobre el que percutir. Puede ser puerta grande o enfermería para un grupo que apenas tendrá fuerzas para recibir el domingo al estelar Tenerife.