La llegada de la expedición del Kutxabank Araski procedente de Andalucía se hizo de rogar este domingo por la noche, ya que el vuelo que transportó a Vitoria a jugadoras y cuerpo técnico sufrió un ligero retraso respecto a la hora inicial fijada para las 21.20 horas.
Sin embargo, ello no fue óbice para que todos los componentes del equipo vitoriano fueran agasajados como la ocasión merecía tras la conquista de la permanencia en la Liga Femenina. Ha costado sangre, sudor y lágrimas continuar un año más en la élite del baloncesto español y, dado que pintaban bastos a falta de cuatro jornadas para el final de la competición, se desató la euforia cuando las jugadoras y Made Urieta pisaron suelo alavés.
Pese al lógico cansancio físico y mental de lo que ha supuesto la tensión generada por el último encuentro, había ganas de festejar un éxito que permitirá al club disputar su undécima temporada entre las grandes.
Decenas de fieles del Araski se dieron cita en la terminal de Foronda ataviados con bufandas y camisetas verdes, tal y como había pedido el club a través de sus redes sociales. Las jugadoras cumplieron incluso con el ritual de realizar el baile típico de Mendizorroza al final de los encuentros cuando el equipo consigue la victoria y no dudaron en hacer una piña conjunta junto a todos los presentes en el aeropuerto vitoriano, del que tuvieron que salir agachadas a través de un pasillo hecho a la medida.
En definitiva, emociones a flor de piel para festejar un éxito que por segunda campaña consecutiva se ha hecho realidad sobre la bocina tras tres victorias en las últimas cuatro jornadas frente al Perfumerías Avenida, BAXI Ferrol y Estepona.
Hubo rostros conocidos entre los presentes en Foronda como Livia López y Laura Pardo, figuras clave sin las que no se habría entendido el crecimiento experimentado por el Araski desde su llegada a la élite. La presidenta actual, Iratxe Rodríguez, por último también dio rienda suelta a sus emociones antes de emprender el camino a casa.