El Alavés B disputará el play off de ascenso a Primera RFEF en la mejor posición posible, con la vuelta en casa tanto en la primera eliminatoria como en la hipotética segunda y disponiendo del factor empate a su favor en caso de igualdad al final de la prórroga. Todo ello será fruto de acabar la liga regular en la segunda posición, mérito labrado por el Miniglorias a lo largo de toda la temporada y certificado matemáticamente con la victoria en Tudela.
El 1-2 con el que se impusieron los de Molo Casas dejó a los navarros, que aspiraban a colocarse a un solo punto, siete por detrás, e hizo estériles los triunfos de Utebo y UD Logroñés, ambos a tres puntos pero con el average siempre favorable a los alavesistas.
Cinco minutos de inspiración ofensiva en los últimos minutos del primer tiempo fueron la clave de la victoria del filial babazorro en el Ciudad de Tudela. Pese a ser fiel a la buena línea que le ha llevado a habitar en la zona alta de la tabla, el Alavés B no encontró en la media hora inicial la manera de inquietar el marco de Yoel Ramírez.
Tampoco los locales llevaron mucho peligro a la portería de Grego Swiderski, apenas dos acciones amenazantes en un remate de Parada a la salida de un córner y un disparo de Guillem Naranjo tras asistencia de Manu Vila que, como la anterior, se marchó fuera.
Superada una media hora inicial de mucho respeto mutuo entre ambos equipos, todo cambió en el último cuarto de hora del primer tiempo. El Miniglorias se decidió a dar un paso adelante y no tardó en obtener recompensa por partida doble. En el minuto 38, una buena combinación ofensiva puso el balón en el área en posición franca para Diego Morcillo, que no dudó en la definición y batió a Yoel Ramírez.
Cuatro minutos después y con el filial babazorro crecido, una transición vertical muy bien encontró otra certera culminación, esta vez de un Aitor Mañas que puso el esférico donde el portero local no podía llegar. Los dos goles dieron, además, la razón al dibujo táctico por el que esta vez apostó Molo Casas, con dos puntas y ambos marcando para mandar el partido al descanso con un cómodo 0-2.
Sin embargo, la tranquilidad de los dos goles de renta dejó de serlo nada más iniciarse el segundo tiempo. La primera jugada de la reanudación terminó en un penalti favorable a los navarros que Íñigo Alayeto se encargó de transformar en el 1-2 y hacer creer de nuevo a los de Héctor Urquía en rescatar al menos un punto. Tal fue la recuperación de confianza del Tudelano que el mismo Íñigo Alayeto buscó un gol imposible desde campo propio, cuando vio adelantado a Grego y trató de colocarle el balón por arriba.
Un triple cambio cerca de entrar en el último cuarto de hora buscó mantener la consistencia del Miniglorias antes de que el desgaste físico pasara excesiva factura. Juanma, Ander Varona y Aimar González de Heredia fueron los refrescos elegidos por Molo Casas, que antes ya había dado entrada a Andoni Arzak y luego agotó el cupo de cambios con la incorporación de Ibon Martínez.
La progresiva subida de líneas de los locales concedió al Alavés B espacio para correr, volver a pisar el área y obligar a Yoel Ramírez a hacer su mejor intervención de la matinal para evitar la sentencia alavesista. No recuperar los dos tantos de renta obligó a los vitorianos a no bajar la guardia hasta el final, si bien el oficio defensivo minimizó los intentos del Tudelano por alcanzar un empate que solo tuvo cerca en un disparo de Javi Albín en el minuto 85 que se topó con el larguero con Grego ya superado.
El pitido final confirmó el triunfo y el consiguiente segundo puesto del Alavés B en la tabla, pero no solo en el vestuario albiazul hubo alegría, ya que la derrota del Ebro confirmó que también el Tudelano estará en el play off de ascenso. La próxima semana, el Miniglorias cerrará la liga regular repitiendo como visitante en Gernika.