Los concejos alaveses de Leciñana de la Oca y Manzanos y el Ayuntamiento de Ribera Baja-Erriberabeitia han reiterado su rechazo al proyecto de alta velocidad entre Burgos y Vitoria-Gasteiz, ante la aprobación, por parte del Consejo de Ministros, de la autorización al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a licitar dos contratos, para la construcción de otros dos tramos de esta plataforma.
En una nota de prensa, han mostrado su oposición a este "proyecto concreto", ya que "otras soluciones son posibles", como el estudio que avala "la viabilidad del uso de la vía actual, con las modificaciones necesarias, para el uso múltiple de mercancías, cercanías, media distancia y altas prestaciones".
Asimismo, han dicho "no entender" esta autorización cuando en este momento no ha sido presentado el proyecto constructivo de esta nueva plataforma ferroviaria y debe pasar los trámites administrativos y de alegaciones pertinentes.
Por otro lado, estos municipios alaveses han denunciado "el abandono" que sienten por parte de la Diputación Foral de Álava y del Gobierno Vasco, que "no solo no nos escuchan ni defienden, sino que apuestan sin fisuras por esta nueva plataforma, sin importarles la nueva cicatriz sobre el Territorio alavés".
También han señalado que estos modelos de macroinfraestructuras, principalmente "benefician a las grandes urbes" y "desprestigian, infravaloran y marginan las entidades rurales y a sus habitantes, consiguiendo de esta manera deficiencias de servicios en los pueblos, afección al sector agroganadero en sus tierras y causando graves afecciones en la biodiversidad medio ambiental".
DESPOBLACIÓN RURAL
"Todo ello conlleva a la despoblación rural y la poca atracción de las personas por zonas rurales gravemente afectadas por estas macroinfraestructuras, siendo esto claramente la antítesis a lo que se quiere vender en las instituciones provinciales, autonómicas y centrales", han reprobado.
Por último, han resaltado las afecciones sonoras que ya sufren las personas residentes en el concejo de Manzanos, con "ruidos constantes causados por el incesante tráfico de la A-I y por el tráfico ferroviario en la línea Madrid-Hendaya, para cuya solución nunca hay fondos económicos por parte del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible".