Álava mantiene las visitas en residencias, pero restringe los paseos en zonas rojas

De momento, esta suspensión de las salidas solo afecta al centro foral para mayores dependientes de Agurain

31.10.2020 | 01:00
Zona exterior de la residencia de mayores Zadorra, en la capital alavesa. Foto: Jorge Muñoz

VITORIA – La Diputación Foral de Álava anunció ayer que mantendrá las visitas y los paseos terapéuticos de las personas usuarias de los centros residenciales para personas mayores y personas con discapacidad, si bien suspenderá de forma provisional las salidas de las personas residentes al exterior de los centros cuando estén ubicados en municipios en alerta roja.

Esta modificación de las medidas que regulan las salidas y las visitas a las personas residentes se deriva de la situación de expansión del coronavirus en los últimos días. En todo caso, las visitas se mantendrán en todas las residencias, y solo se restringirán los paseos siempre que la localidad en la que se encuentre la residencia supere la tasa de incidencia acumulada en 14 días superior a 500 casos por cada 100.000 habitantes, en consonancia con el semáforo del covid-19 del Departamento de Salud del Gobierno Vasco que aplica a municipios de más de 5.000 habitantes. Recuerda en este sentido que hasta ahora solo la localidad de Agurain supera esta cifra de contagios, por lo que la residencia foral para mayores dependientes Sallurtegi, sita en esa localidad, suspenderá de manera provisional las salidas de sus residentes.

La orden foral del diputado foral de Políticas Sociales, Emilio Sola, que ya ha entrado en vigor, establece en concreto que se suprimirán las salidas de las personas mayores con dependencia y de las personas con discapacidad que se encuentren en residencias de titularidad foral y a todas aquellas personas usuarias que se encuentren en plazas concertadas con diferentes centros de titularidad privada, siempre que dichos centros residenciales estén ubicados en municipios a quienes se haya atribuido el color rojo (riesgo extremo) del semáforo del covid-19, conforme a los datos establecidos por el Gobierno Vasco. Con todo, el Departamento de Políticas Sociales entiende que es necesario conjugar, por un lado, la máxima protección de las personas residentes, y, por otro, el contacto con la familia o las personas más próximas. Por este motivo, se mantiene en todos los centros el actual régimen de visitas de familiares y personas allegadas. La medida se mantendrá en vigor en tanto en cuanto no cambien las circunstancias de la crisis sanitaria provocada por la pandemia de la covid-19.

Ayer mismo, por otro lado, se dio a conocer que un usuario de la residencia de mayores Pablo Neruda de Vitoria que tenía coronavirus ha fallecido en las últimas horas, por lo que ascienden a 24 los usuarios de este tipo de centros de Álava muertos en esta segunda ola de la pandemia.

Según informó la Diputación, la persona fallecida sufría múltiples patologías y su defunción se ha producido en un centro hospitalario.

Un total de 146 ancianos han superado ya la enfermedad en esta segunda ola de la pandemia y 24 están actualmente contagiados, según el último balance, que también indica que se mantiene en 85 el número de residencias alavesas que están libres de la covid, y son cinco las que tienen algún caso.

Aparte, hay 22 trabajadores de baja por resultar ser positivo o por ser un contacto estrecho de una persona contagiada.

Petición de EH BILDU Por otro lado, EH Bildu Araba solicitó ayer al equipo del gobierno foral que refuerce al máximo las plantillas y mejore los protocolos de las residencias para intentar evitar el cierre de éstas.

La procuradora Claudia Venceslao denunció que la institución foral no ha puesto en marcha ninguna otra medida para no tener que tomar la dolorosa decisión del cierre de residencias. "No se han contratado más auxiliares, no se están haciendo PCR periódicas a las trabajadoras y a las personas atendidas, ni se ha incrementado la plantilla de limpiadoras para hacer desinfecciones diarias". En este sentido, Venceslao lamentado que una vez más se hayan tomado "las medidas más dolorosas y más baratas".

"Antes de cerrar una residencia y volver a aislar a las personas mayores, hay otras medidas que se pueden adoptar: aumentar las plantillas de auxiliares y limpiadoras, PCR periódicas para trabajadoras y personas atendidas, EPIs suficientes y adecuados y desinfecciones diarias de las instalaciones. Esta Diputación prioriza el ahorro a la calidad y a la dignidad de vida de nuestras mayores. Desde Euskal Herria Bildu, le hicimos una pregunta al diputado de Políticas Sociales el pasado jueves 22: ¿Cree que las personas que viven en una residencia van a soportar un tercer encierro? La respuesta vuelve a ser no".

Por todo ello, la coalición soberanista considera que hay otras medidas alternativas a estos cierres "y que sólo es cuestión de priorizar la inversión en protección social, por empatía y por justicia social hacia las personas mayores de Araba".