Laudio estabiliza las laderas de subida al monte Arraño

El Ayuntamiento invierte 33.000 euros en mejoras para evitar los desprendimientos de rocas y piedras

08.10.2020 | 23:41
Obras de estabilización en el monte Arraño. Foto: A. Oiarzabal

Llodio – El Ayuntamiento de Llodio lleva semanas trabajando en la estabilización de varias laderas del municipio que requerían de una intervención, con el objetivo de afianzarlas –mediante estructuras de anclaje y mallas de triple torsión, con posterior unión al estrato de roca del terreno– y así evitar que siga habiendo desprendimientos de rocas, con el consiguiente peligro de ocasionar daños materiales y personales. Una de ellas se encuentra en la subida al monte Arraño, en Larrea y desde Ellakuri. Por la composición del terreno en estratos, estos se vieron alterados al construirse la carretera de acceso, provocando que, con el tiempo y en función de la climatología, se produzcan deslizamientos de trozos de rocas.

El concejal de Servicios y Barrios, Joseba Amondo, advirtió ayer que "estos elementos, algunos de dimensiones considerables, en ocasiones terminan cayendo a la calzada provocando cortes de la carretera con el consiguiente riesgo tanto para los vehículos como para los viandantes".

Cuando se realizaron los trabajos de ensanchamiento de la carretera, se construyó una escollera y se creó una cuneta de recogida de aguas, además de dejar una pequeña franja de terreno hasta el firme; todo para garantizar una barrera que pudiera proteger la calzada de los posibles desprendimientos. No obstante, "el corte de la ladera ha ido aumentando año tras año, y este sistema de protección no funciona porque la altura desde la que caen las rocas hace que estas superen la franja de seguridad, con lo que los trozos que se desprenden caen directamente sobre el terreno firme", aclaró Amondo.

Medidas de protección En este sentido, las actuaciones contempladas pretenden establecer las medidas de estabilización y protección necesarias para el talud localizado en la carretera de subida a Arraño, desde el cruce de la A-3632, en la salida hacia Okondo en la ladera con orientación noreste. "La actuación está definida en su zona superior, por encima del muro viga superior anclado y hasta la coronación del desmonte", añadió Amondo, que también explicó que "gracias a esta actuación, se podrá garantizar la estabilidad a largo plazo y la seguridad del vial frente a los posibles desprendimientos".

En concreto, el proyecto –presupuestado en 33.000 euros– consiste en la ejecución de un sistema flexible de estabilización de taludes, compuesto de malla, para su combinación con bulonado. Esta intervención engloba la estabilización de otra ladera que tiene desprendimientos de pequeña intensidad, a la altura del barrio El Manzanal.

En este caso, se trata de un terreno de unos 60 metros cuadrados, situado detrás del primer bloque de trasteros-garajes de los que dispone el conjunto de casas que componen esta barriada. "Se están llevando a cabo labores de estabilización del talud, mediante la instalación de una malla de triple torsión y lastrada con cable", apostilló Amondo.