Eduardo Coudet vivió anoche su partido más amargo desde que regresó al fútbol argentino. El exentrenador del Deportivo Alavés cayó en la final del Torneo Apertura ante Belgrano (2-3), club que logró su primer título importante en sus 121 años de historia.
Además, la derrota para River Plate llegó de la forma más cruel: con remontada en los últimos minutos. En el minuto 84 el conjunto Millonario vencía 2-1, pero un doblete de Nicolás Fernández en tres minutos colocó el definitivo 2-3 en el marcador. Coudet, fruto de la frustración y de su disconformidad con el penalti que supuso el empate a dos, terminó expulsado en el descuento por las reiteradas protestas al árbitro.
"Sos un ladrón", fueron las palabras que le dedicó el extécnico albiazul a Yael Falcón Pérez, colegiado del encuentro. El trencilla, tras revisar la jugada durante varios minutos en el VAR, sancionó una mano del zaguero Lautaro Rivero como penalti. Una jugada que se encontraba en el límite del área, pero que finalmente se resolvió con una infracción dentro de esta. Decisión que desembocó en el 2-2, las quejas de Coudet y la posterior remontada de Belgrano.
El enfado del preparador argentino no terminó tras esa jugada y continuó quejándose hasta que, en el descuento, Falcón Pérez le indicó el camino hacia los vestuarios antes de tiempo. Sin embargo, tras el pitido final, Coudet volvió a salir al césped para rodear al árbitro, que ya estaba lidiando con algunos de sus jugadores. “Ustedes me cagaron la tercera final en esta cancha”, espetó el bonaerense muy enfadado al trío arbitral. Por último, se marchó del estadio sin querer ir a recibir la medalla de subcampeón.
El Kempes, un estadio maldito para Coudet
La de este domingo fue la tercera final que Coudet pierde en el mismo escenario. Todas ellas, además, con polémica arbitral; de ahí las palabras del argentino. El Estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba acogía esta final del Torneo Apertura entre River Plate y Belgrano, uno de los tres equipos que suele ejercer como local en este feudo.
Lo cierto es que, para entender el enfado de Coudet con los arbitrajes y este escenario, hay que remontarse hasta el año 2015. El exentrenador del Alavés llegó a su primera final de la Copa Argentina dirigiendo en aquel entonces a Rosario Central.
Enfrente, Boca Juniors terminó siendo el equipo vencedor por 0-2 después de un partido que tuvo un penalti inexistente favorable a los de Buenos Aires y una expulsión en contra de los rosarinos. Tras la derrota en aquel partido, Coudet declaró: "Es duro que se equivoquen así en una final, nos costó mucho llegar hasta acá. Nos sacaron la final". Aquellas declaraciones le costaron una sanción.
Al año siguiente, la historia se repitió frente al otro gigante del fútbol argentino. De la mano de Coudet, Rosario Central fue nuevamente finalista de la Copa Argentina de 2016 ante River Plate. El escenario fue una vez más el Kempes y la polémica arbitral, una vez más, estuvo muy presente.
River Plate se llevó la Copa tras superar por 4-3 a los rosarinos. El árbitro de aquel encuentro señaló dos penaltis a favor de River y mostró una cartulina roja a otro futbolista de Central, tal y como ya había sucedido un año antes.
La derrota de este domingo culminó el tercer episodio de la fatídica historia entre Coudet, los árbitros y el Estadio Mario Alberto Kempes. Un triángulo poco amoroso que le ha vuelto a costar nuevamente un título al anterior técnico alavesista.