Las flores son el regalo perfecto para cualquier ocasión. Un detalle colorido y sofisticado que alegra la mirada de todos los que las reciben. Muchos incluso mantienen todas las semanas ramos decorativos para su casa, buscando un entorno más hogareño y vivo. Más allá de las fechas señaladas en las que se regalan ramos de flores o las situaciones tristes como los funerales, siempre es una gran opción. Vitoria es una ciudad rodeada de naturaleza y los ciudadanos y ciudadanas notan el impacto que tiene en sus vidas.
Rosana Llave es la dueña de la floristería Eguzkilore cerca de la Diputación de Álava. Una tienda pequeña y acogedora donde expone gran parte de su género en la calle, flores frescas que acaban convertidas en ramos preciosos. Asegura que mucha gente compra habitualmente centros o ramos para su casa y de esta manera aportan color y vida. “Creo que las floristerías tenemos una clientela muy fiel”, indica.
Nuevas generaciones
Además, algo que puede sorprender es la cantidad de gente joven que acude a por flores, ya sea como regalo para un amigo o familiar o para ellos mismos. Rosana indica que el hecho de que las nuevas generaciones regalen flores no es algo que haya pasado siempre, sobre todo por el nivel económico. Desde su punto de vista las flores son un detalle más especial y que tiene su coste cuando es un buen producto, y que haya jóvenes que ahorren y que elijan regalar ramos no era lo habitual. Aun así, aclara que es una grata sorpresa porque augura un buen futuro para las floristerías.
“Hay gente que le gusta que lo aconsejes y gente que tiene muy claro lo que quiere, Yo sí que me he dado cuenta que las redes sociales influyen mucho en los gustos de la juventud”, expresa Rosana.
Asimismo, la floristería Azalea Boutique de la Flor en la calle Prado también se suma a este dato, cada vez más jóvenes regalan flores y en muchos casos se las regalan a chicos. “Últimamente se ve más gente joven comprando flores, por tener un detalle con una amiga o con un amigo, que a los chicos también les regalan flores y cada vez más. Cada día se ve más, pero en sí la mayor cantidad suele ser la gente que quiere decorar su casa”, así lo expresa Ángel Lozano.
Flores elegidas
Entre toda la variedad de flores hay algunas que destacan y suelen ser las más elegidas para los ramos, como la peonía, el tulipán o los girasoles. Las rosas también son un clásico, aunque hay quien las ama y quien las odia.
“La mayoría de la gente te suele dejar un poco a tu gusto y luego hay otra gente que viene con la señal muy clara, quiero un ramo de rosas o quiero tulipanes, viene ya con una idea muy definida, pero la mayoría se suele dejar aconsejar casi siempre”, indica Ángel.
Desde la floristería Margarita me llaman, la dueña, Ana Muñoz asegura que la clientela joven está en auge. Muchas niñas que al finalizar el curso regalan un ramo a su profesora o en las confirmaciones como detalle. “En el día a día también hay gente que se lleva ramitos todas las semanas o cada 15 días para que se lo lleven a casa y disfruten, que lo pongan en rinconcitos como decoración de hogar”, indica.
Cultura de flor
Tal y como asegura la cultura de la flor se ha vuelto a poner de moda, son muchos los que disfrutan de pequeñas decoraciones que aportan vida a sus casas. En algunas ocasiones incluso los clientes dejan a total elección de las floristas las flores y la combinación del ramo. Esto también radica en los conocimientos que tengan sobre los nombres o los cuidados de cada ramo.
“Yo creo que cada vez se está haciendo más cultura de flor, también las redes sociales, todos los catálogos de moda o decoración no hay ninguno que no veas ni una planta ni flores. Te entra por los ojos quieras o no quieras y gracias a eso hay mucha más cultura y la gente pues sabe que es el regalo ahora mismo por excelencia”, explica Ana Muñoz. Asimismo, pese a que son campañas más puntuales como san valentín, navidades o el día de la madre, en las floristerías marcan la diferencia entre mes y mes. “El Día de la Madre sí que te arregla el mes, para nosotros es muy importante”.