El Miniglorias disputará el play-off de ascenso a Primera RFEF tras sumar los tres puntos ante el Ejea, una victoria que convierte en matemático aquello que la pasada jornada fue ya virtual. A dos jornadas del final de la liga regular, los de Molo Casas saben ya que su temporada irá más allá de los 34 partidos de la regularidad, algo que constituye por sí mismo un éxito que el filial babazorro se ha ganado a pulso a lo largo de toda la temporada, donde ha puesto en valor tanto la calidad del plantel como la buena dirección del proyecto.

Buena prueba de ello ha sido el triunfo ante el Ejea, que pese a no poner las cosas fáciles a los albiazules ha acabado capitulando en Ibaia por un holgado 3-0 que da buena cuenta de la superioridad que el Alavés B ha traducido en el marcador con un gol de Aitor Mañas en el primer tiempo y dos de Izei Hernández y Diego Morcillo en los primeros compases y las postriemerías del segundo. Ha podido haber incluso alguno más a poco que hubieran sido más precisos algunos remates.

Han entrado bien los alavesistas en el partido y a los siete minutos ya han hecho trabajar al portero visitante Germán, que ha evitado que un centro peligroso con remate final de Lander Pinillos moviera el marcador. Un disparo de Egoitz Muñoz y otro de Izei Hernández han sido los siguientes intentos vitorianos por plasmar en el resultado la superioridad que evidenciaban en el campo frente a un Ejea que, al paso por el cuarto de hora de juego, ha tenido el infortunio de tener que hacer un primer cambio por la lesión de Javi Díez, al que ha relevado Zakarya.

El claro dominio del Miniglorias ha encontrado por fin recompensa en el minuto 37, cuando una acción bien elaborada por banda ha llegado a Aitor Mañas, que ha resuelto con acierto en el interior del área para el 1-0.

Pese a que la ventaja babazorra plasmaba la primacía en el partido de los de Molo Casas, a punto ha estado de no llegar al descanso, ya que en los últimos minutos del primer tiempo los aragoneses han dado dos ramalazos que han hecho asomar en Ibaia la sombra del empate.

Primero un remate de Edu García tras un centro medido de Lalo se ha estrellado en el travesaño de la portería de Grego, y poco después Martín Lapeña se ha quedado a escasos centímetros de llegar a un centro de Ciriano que hubiera resultado letal en caso de encontrar rematador.

Quizás el doble susto antes del descanso ha permitido a los babazorros reflexionar en la caseta que la tranquilidad solo llegaría con el segundo gol, y a ello se han aplicado tan pronto el balón volvió a rodar. A los dos minutos de la reanudación, una acción vertical del Miniglorias la ha culminado Izei Hernández con un certero remate que mandó el balón a las mallas para un 2-0 que ha allanado ya de forma definitiva el camino hacia el triunfo albiazul. El triunfo estaba encarrilado.

Con el tiempo corriendo a favor, Molo Casas ha cambiado piezas buscando dar relevo a los más desfondados y que a la vez el equipo mantuviera la consistencia. Ha dado entrada a Juanma y Ander Varona primero y a Aimar González de Heredia y Diego Morcillo unos minutos después. Y ha sido precisamente Morcillo quien, valiéndose de su frescura de piernas, redondeó ya en el tiempo de añadido la victoria del Miniglorias con el definitivo 3-0 en la que ha sido la última llegada del partido.

Atado el play-off de forma matemática, queda el reto de afrontarlo en la mejor posición posible, objetivo que pasa por conservar la segunda plaza que el Alavés B ocupa en la tabla. Podría ser también matemática la próxima jornada, si el filial vitoriano venciera en su visita al Tudelano y los resultados de terceros acompañaran.