El Deportivo Alavés cuenta esta temporada en sus filas con una de las duplas de moda entre los equipos de la zona media o media-baja de la clasificación. La delantera formada por Toni Martínez y Lucas Boyé está registrando unos números que recuerdan –y ya se acercan– a los que en su día obtuvieron Lucas Pérez y Joselu Mato.
En la campaña 2019-20, bajo las órdenes de Asier Garitano primero, y más tarde de Juan Muñiz, la pareja Lucas-Joselu firmó un total de 22 goles en Liga: 11 para cada uno. Además, el excapitán del Deportivo de La Coruña repartió cinco asistencias, mientras que el exjugador del Real Madrid regaló otros tres pases de gol.
La excelsa temporada que realizaron los dos gallegos le sirvió al Alavés para obtener la permanencia un año más en Primera, y a día de hoy sigue siendo recordada como una de las parejas más mortíferas que han vestido la camiseta albiazul en los últimos años. Hasta este curso, ni una sola dupla había sido capaz de tan siquiera acercarse a esos números, un hecho que la pareja Boyé-Toni sí ha logrado.
Concretamente son 18 tantos en Liga los que el atacante murciano y el ariete argentino han obtenido conjuntamente esta campaña. Una cifra que se eleva hasta los 22 goles sumando todas las competiciones gracias al buen papel que el Glorioso realizó en la Copa del Rey de este año.
En total son 10 dianas y una asistencia para Boyé –todo ello en Liga– durante este ejercicio, mientras que Toni acumula ocho goles y tres asistencias en la competición doméstica. Eso sí, el punta murciano anotó cuatro goles más en la Copa que elevan sus registros totales de este año hasta los 12 goles.
Una dupla goleadora
El Alavés no es precisamente uno de los equipos más goleadores del campeonato y la falta de eficacia de cara a puerta ha dejado al equipo vitoriano sin puntuar en más de un partido.
Sin embargo, para alivio albiazul, tanto Boyé como Toni están de dulce esta temporada. Lo cierto es que, pese a que en ciertos momentos hayan podido recibir algunas críticas por encadenar varios duelos sin anotar, las dianas de ambos son las que están sacando a flote al Glorioso.
Tras la marcha de Carlos Vicente, el jugador que seguramente estaba siendo el más diferencial en cuanto a goles y asistencias, tanto Boyé como Toni han dado un paso adelante necesario para liderar a una plantilla en la que no existen muchos goleadores.
De hecho, la mejor prueba de la falta de acierto de otros futbolistas es el sorprendente dato de que Mariano sigue siendo el tercer máximo goleador de esta temporada en la plantilla, gracias a sus tres goles en la primera ronda de Copa frente al CD Getxo. Los jugadores de otras líneas no están aportando de cara a puerta y son únicamente los dos delanteros los que, con sus goles, están logrando rentablizar el mayor número de puntos.
Esta situación es precisamente algo con lo que también tuvieron que lidiar en su día Lucas Pérez y Joselu, ya que lograron 22 de los 34 tantos que anotó el Alavés esa temporada en LaLiga. El tercer máximo goleador, con solo dos dianas, fue el zaguero brasileño Rodrigo Ely.
Pese a la falta de goleadores, el conjunto albiazul logró salvarse del descenso con una dupla que mostró un nivel más cercano al de los puestos europeos que a los de la zona baja. Eso es precisamente lo que Boyé y Toni están replicando esta temporada y a falta de ocho jornadas para el final también están logrando con sus goles sumar puntos importantes para la salvación de la escuadra vitoriana.
Delanteros complementarios
El hecho de tener a dos delanteros en forma en este tramo crucial de la temporada es la gran ventaja con la que cuenta el Alavés respecto a otros equipos de la zona media o media-baja de la clasificación.
Por ejemplo, en el Mallorca cuentan con un Muriqi a un nivel estratosférico que con 19 goles actualmente se encuentra en cuarta posición tras Kane, Mbappé y Haaland en la lucha por la Bota de Oro. Sin embargo, el hecho de que el punta kosovar no tenga un acompañante le está lastrando al equipo bermellón este curso.
Situación parecida vive Osasuna, conjunto en el que Ante Budimir sigue de dulce pero donde tampoco existe ningún otro goleador que eleve las aspiraciones de los rojillos a cotas mucho más altas.
En el Alavés, en cambio, se vio perfectamente contra el propio cuadro navarro que ambos efectivos en ataque están cumpliendo con su cometido este curso. Cuando Boyé no está bien es Toni el jugador que aparece y viceversa. Dos delanteros complementarios que continúan de dulce.