La Final a Cuatro de la Euroliga clausurada este domingo con la victoria del Olympiacos ha tenido un trozo de éxito baskonista. No en vano, la gran fiesta del baloncesto europeo coronó a Alec Peters como un baloncestista de un valor incalculable para la rotación de cualquier transatlántico y el merecido MVP de la final.
Un secundario de lujo que vive desde hace tiempo a la sombra de Sasha Vezenkov destapó en Atenas su inmenso talento en la glamurosa cita de Atenas. Puede que haya sido su último servicio al Olympiacos, ya que según todos los indicios a partir de la próxima temporada podría militar en el Armani Milan.
Si Peters resultó decisivo en la semifinal ante el Fenerbahce con 17 puntos en apenas 18 minutos y una estadística inmaculada de siete de siete en tiros de campo –cuatro de cuatro en dobles y tres de tres desde la línea del 6,75–, su actuación en la final ante el Real Madrid no se quedó atrás.
En el día señalado para coronarse como monarca de la Euroliga, se fue hasta los 16 tantos en algo más de 20 minutos. Frente a los blancos también exhibió una efectividad primorosa anotando cuatro de sus cinco intentos dobles, convirtiendo su único triple y encestando cinco de seis desde la personal. Es decir, se marcha de la Final a Cuatro habiendo rozado un asombroso pleno en tiros de campo.
Por si ello fuera poco, todas sus canastas y acciones positivas llegaron en los minutos calientes de los dos partidos, esos en los que se vislumbra la diferencia entre los mediocres y los más grandes. Peters anotó canastas de todos los colores: de espaldas al aro gracias a su exquisito juego de pies, de cara gracias a su muñeca de seda en el pick and pop...
La interminable rotación griega
Bartzokas siempre le concedió la alternativa cuando se cocía la suerte del ganador, lo que agiganta su figura. Tan solo en el último cuarto de la final simultaneó la presencia del norteamericano y la de Vezenkov, la rutilante estrella del Olympiacos que casi siempre le cierra el paso pero con el que puede llegar a ser compatible en determinados momentos.
A sus 31 años, Peters ha explotado en una Final a Cuatro de la Euroliga que premió la interminable rotación de los helenos. El líder de la fase regular tuvo que exprimirse al máximo para tumbar a un Real Madrid que, pese a su falta de hombres altos, le llevó al límite hasta los últimos compases.
Peters militó dos temporadas en el Baskonia entre 2020 y 2022 dejando destellos de su indudable calidad, aunque también sufrió algunos problemas físicos que le impidieron rendir a su mejor nivel. En la capital alavesa sí dispuso de más minutos que durante sus anteriores periplos en el CSKA y el Efes, donde acabó bastante disconforme con su rol secundario.