Faltan pocas horas para que el Deportivo Alavés Gloriosas dispute el que puede ser el partido más especial de los últimos años. Será el domingo, desde las 12.00 horas, cuando las albiazules se enfrenten al Cacereño en Mendizorroza con posibilidades, o no, de certificar matemáticamente su regreso a la Liga F, la máxima categoría. Una derrota o empate del Valencia ante el Barça B en la víspera es lo que necesitan para depender de sí mismas.
"Creo que llegar a las cuatro últimas jornadas con nueve puntos de ventaja es el reflejo de lo bien que ha ido esta temporada. Estamos contentas y ojalá podamos confirmarlo este fin de semana, pero tenemos que pensar en nosotras, como hemos hecho hasta ahora. Debemos ir a ganar, haga lo que haga el Valencia en su partido. Ese resultado lo conoceremos durante nuestro entrenamiento", manifestó Andrea Esteban este viernes.
La entrenadora albiazul, preguntada por el ambiente estos días, habló de normalidad: "Son 90 minutos en los que sabemos que hay que mostrar nuestras señas de identidad. No olvidemos que el Cacereño es un equipo que compite muy bien y que se juega no descender. Por ello, aunque ascender es algo muy bonito y ninguna de las jugadoras rivales va a correr más que las nuestras, lo cierto es que ha sido una semana normal de trabajo".
Precisamente, que en una cita tan importante esté enfrente el Cacereño "parece escrito por un guionista", pues fue el oponente en el varapalo de la temporada pasada, cuando las Gloriosas se quedaron a las puertas del ascenso. "Ese shock no se nos ha olvidado, y creo que la rabia mueve montañas y hace que tengas más energía. Ahora bien, debemos dejar ese recuerdo un poco al lado, en busca del estado de activación adecuado para afrontar el partido", agregó la turolense.
"Jugar en Mendi es un día marcado en el calendario, siempre queremos jugar ahí. Ojalá lo pudiéramos hacer más veces, pero sabemos que es muy complicado y agradecemos al club la posibilidad de hacerlo en un día como este. Es un +1, ahora mismo vamos ganando al Cacereño. Es un premio que queremos aprovechar al máximo, más visibilidad para el fútbol femenino, y a mí me quita trabajo a nivel emocional y de compromiso, que van implícitos en el escenario", explicó Andrea sobre lo que supone jugar en el Paseo de Cervantes.
El planteamiento del partido, como es lógico, no será diferente a lo que se ha visto durante la temporada, por mucho que haya en juego. La técnico babazorra quiere que las Gloriosas sigan siendo "protagonistas" y "vivir en campo rival" para "crear el máximo número de ocasiones posible". Y, fijándose en el rival, será relevante también que sus pupilas salgan "vencedoras de los duelos individuales", además de "saber jugar" en los momentos de dominio del Cacereño.
Al principio del curso, Andrea evitó hablar sobre el ascenso; pero ya no: "Pienso que este es el premio a la paciencia y al trabajo bien hecho durante estos tres años. El primero fue de transición, en el segundo se nos escapó y ahora nos ha llegado la oportunidad que buscábamos. No lo verbalicé entonces porque no estaba cerca, pero el objetivo siempre ha sido jugar en la máxima categoría. Hay que pensar en positivo, certifiquemos o no el ascenso este domingo".
"Se me pone la piel de gallina al pensar en la celebración del ascenso"
"Se me pone la piel de gallina al pensar en la celebración del ascenso, pues nunca he vivido uno. Hay alguna futbolista que sí y se le escapa una sonrisa al recordarlo. Otros entrenadores siempre me han dicho que es una de las cosas más bonitas que se pueden vivir. Las futbolistas se lo merecen, el club también y hemos trabajado mucho para ello. Y ni en mis mejores sueños me hubiera imaginado que pudiera darse en Mendizorroza", concluyó Andrea.
INÉS ALTAMIRA
La otra protagonista de este viernes en Ibaia fue Inés Altamira, una de las líderes del vestuario babazorro. La balear afirmó que el vestuario está "con muchas ganas" de que llegue el domingo y que se siente "muy preparado para sacar los tres puntos". Como Andrea, comentó que la "normalidad" ha reinado durante la semana. Y así será también en el entrenamiento del sábado, pese a que el Valencia esté jugando mientras ellas preparar el duelo con el Cacereño.
"Nos da un poco igual lo que haga el Valencia, dicho entre comillas. Nosotras nos centramos en ganar para que el ascenso siga dependiendo de nosotras. Sería muy especial celebrarlo en Mendizorroza, y seguro que todas nos lo hemos imaginado, yo le he dado muchas vueltas; pero ya se verá", apuntó en la línea de lo anterior. Ella es una de las integrantes que sí ha vivido lo que es subir a la máxima categoría y sabe todo lo que supone.
Sobre si en verano se imaginaba que el equipo tendría en este punto de la temporada el objetivo tan cerca, Altamira comentó que, si bien no lo visualizó entonces, su decisión de continuar en un proyecto como el del Alavés fue porque estaba "convencida" de que podía ocurrir. "Creo que el grupo ha respondido muy bien a lo que se ha ido encontrando. Hemos estado centradas y demostrado madurez, por eso ahora nos sentimos tranquilas", añadió.
"Veníamos demandando poder vivir el ascenso en un escenario como Mendi y nos sentimos agradecidas al club por que haya dado ese paso. Creo que es muy importante a nivel de visibilidad, de influencia para el fútbol femenino, y vamos a responder con creces", concluyó Altamira.