El partido de este sábado en Elche no es un duelo cualquiera y la afición del Deportivo Alavés es plenamente consciente de ello. Por ello, para arropar al equipo en su salida hacia la batalla del Martínez Valero, una muchedumbre de alavesistas se conjuró para despedir al equipo este viernes a la salida de Ibaia.

La multitud de jugadores y jugadoras de varios equipos de las categorías inferiores del conjunto gasteiztarra se congregó en el aparcamiento de la Ciudad Deportiva José Luis Compañón. Los más jóvenes, acompañados por sus tutores, se acercaron hasta el campo de entrenamiento para dar su empuje a un equipo que lo necesita ahora más que nunca.

El Alavés, que puso rumbo a Elche sobre las 18.00 horas de este viernes, despegó de Foronda con ese plus de energía y motivación impuesto por el calor que le otorgó la afición a la salida de Ibaia. El conjunto babazorro se dio un auténtico baño de masas en el que no faltaron los cánticos, firmas o fotografías con los aficionados. 

El clima respetó lo máximo que pudo a los alavesistas desplazados hasta la zona y el autobús de los jugadores partió justo antes de que una intensa tromba de agua comenzase a caer sobre la ciudad deportiva.

Un Alavés muy aclamado

La afición comenzó a reunirse alrededor del autobús del equipo sobre las 16.30 horas. Allí, empleados del club repartieron banderines albiazules para amenizar la espera y dar mayor colorido a la llegada de los jugadores.

El primer futbolista en aparecer por el horizonte fue Jon Guridi, que despertó los primeros aplausos y cánticos de una afición que comenzó a vitorear rápidamente su nombre: “¡Guridi, Guridi, Guridi!”

Poco después se sumaron primero Jonny y después Pablo Ibáñez para saludar y fotografiarse con una afición que cantaba: “¡Alavés te quiero!”

Más tarde llegaron Denis Suárez y detrás los dos jugadores lesionados: Carlos Protesoni y Lucas Boyé. Ambos fueron muy aclamados, pero sin duda, el atacante argentino fue el futbolista que más tiempo tardó en subirse al autobús ante las constantes peticiones de firmas y fotografías.

Boyé fue junto a Sivera y Blanco el principal aclamado por la afición y viendo la temporada del argentino no es para menos. Sin embargo, los jugadores que últimamente están teniendo menos minutos –Raúl, Pacheco, Koski, Mariano o Calebe– también recibieron diversas muestras de cariño por parte de los alavesistas. 

Ander Guevara, Carles Aleñá, Víctor Parada y Toni Martínez fueron otros de los futbolistas que más tiempo estuvieron con los canteranos del club. Recibían algunos ánimos como: “Aleñá eres un crack” o “Toni mañana metes un gol”.

De ese modo, entre aplausos y cánticos, todos los jugadores llegaron al autobús para que este pusiese rumbo hacia el Aeropuerto de Foronda y así volar a Elche. Eso sí, si hay algo que destacó en la despedida fue el hecho de no ver a Quique Sánchez Flores salir de Ibaia con el resto.

El equipo, unido

El técnico madrileño no se deja a nadie en tierra y toda la expedición albiazul voló a Elche para presenciar en vivo la final del Martínez Valero.

Jugadores como Aleñá o Boyé, que no podrán ser de la partida para Sánchez Flores, viajaron con el resto de compañeros para formar piña y hacer ver a la afición que el equipo está completamente unido y concienciado para salir de la complicada situación clasificatoria que ocupa en LaLiga.

Ya lo dijo el entrenador madrileño en la rueda de prensa previa a la final de Elche: “Esta semana hemos dejado bien claro que el que dude no va a dudar, porque voy a ser el primero que me voy a encargar de que no esté. Los chicos ante ese mensaje han reaccionado bien, no tienen maldad de abandonar, al contrario, son jugadores que se han entregado siempre al Alavés en momentos difíciles”. Este sábado, el Martínez Valero acogerá el partido más importante de la temporada.