La etapa de Carlos Vicente en el Deportivo Alavés ha llegado a su fin. El club babazorro confirmó este martes lo que era un secreto a voces: el acuerdo con el Birmingham para la venta del extremo, uno de los futbolistas clave del equipo. Así pues, el maño pone rumbo a la segunda división inglesa por ocho millones de euros, que podrían llegar a diez según variables, y un 15 % de una hipotética futura venta.
El conjunto británico ha anunciado, además, que el ya exfutbolista albiazul ha firmado un contrato por lo que resta de esta temporada y otras tres, hasta junio de 2029, tal y como adelantó este diario el pasado domingo.
Vicente, de 26 años, llegó a Mendizorroza en el mercado invernal de hace dos temporadas, procedente del Racing de Ferrol. Su notable potencial, sumado a unas características que por entonces eran muy valoradas en el Glorioso -las del clásico ala vertical-, le permitieron irrumpir en un once de Luis García Plaza que, con él en la banda derecha, completó una segunda vuelta digna de puestos europeos.
Más irregular ha sido el maño con Eduardo Coudet, pero sin nunca dejar de ser muy relevante. Aun habiendo sido suplente en más partidos de los que él se hubiera imaginado, se marcha del Alavés siendo el sexto futbolista con mayor participación de la plantilla. Algo que le ha servido para ser el máximo artillero del conjunto gasteiztarra, con un total de diez dianas entre Liga (5) y Copa del Rey (5).
Es por esto último que, en cuanto a lo deportivo, su marcha supone una enorme pérdida para el Chacho, tanto como para que gran parte de la afición albiazul no la entienda. Menos ahora en el mercado invernal, sin apenas margen de maniobra. Sí que puede comprenderse a nivel económico, pues la plusvalía es importante: llegó por alrededor de 600.000 euros y se marcha por ocho millones que pueden ser más.
La labor del Alavés ahora es invertir bien ese dinero. Su sustituto va a ser Ángel Pérez, del Huesca, cuya cláusula pagará el club albiazul (1 M€), y faltará por mirar si se puede reforzar la posición de central, aun y con el regreso de Facundo Garcés, el extremo izquierdo e, incluso, la delantera. Se avecina un fin de mercado de invierno cuando menos intenso en las oficinas del Paseo de Cervantes.