El Deportivo Alavés afronta este sábado (14.00 horas) uno de los partidos más importantes de la temporada ante el Elche de Eder Sarabia. El conjunto ilicitano, reconocible por su apuesta por la posesión, el juego combinativo y la vocación ofensiva, llega al duelo decisivo con la pólvora afinada gracias al gran rendimiento de sus tres delanteros.
André Silva y Álvaro Rodríguez marcan el compás ofensivo del Elche junto a Rafa Mir, que se perderá el partido por una elongación en la zona isquiotibial. Entre los tres suman 23 tantos en LaLiga, más de la mitad de los 45 goles que acumula el equipo franjiverde hasta el momento.
Su aportación ha sido clave para mantener al conjunto del Martínez Valero fuera de los puestos de descenso. André Silva y Álvaro Rodríguez comparten presencia física, olfato goleador y capacidad para participar en el juego asociativo, una condición imprescindible a la hora de encajar como anillo en el dedo en el modelo que Eder Sarabia ha construido.
El que mejores registros presenta es André da Silva. El delantero portugués acumula 10 goles en 27 partidos y, después de una carrera marcada por los altibajos, parece haber encontrado en Elche el escenario ideal para recuperar continuidad, confianza y protagonismo.
El segundo máximo goleador del equipo es Rafa Mir con ocho tantos, por lo que la ausencia del ariete con una amplia trayectoria en LaLiga –Huesca, Sevilla y Valencia–, se notará tras una campaña en la que había recuperado su forma después de varios cursos en los que su rendimiento deportivo había quedado en un segundo plano.
Eso sí, su baja está más que cubierta con Álvaro Rodríguez. Formado en las categorías inferiores del Real Madrid y tras una campaña discreta en el Getafe, donde apenas marcó tres goles y no logró consolidarse como titular, el delantero uruguayo ha demostrado en el Elche que tiene sitio en Primera División.
Su poderoso juego aéreo, unido a una velocidad poco habitual para un futbolista de su envergadura, le convierten en una amenaza constante. Además, no solo vive del remate: a sus cinco goles suma también cinco asistencias.
Una defensa exigida
Este ataque del Elche pondrá a prueba a una defensa albiazul que no atraviesa precisamente su mejor momento. Desde la llegada de Quique Sánchez Flores, la zaga babazorra encaja una media cercana a los 2,4 goles por partido, unas cifras difíciles de sostener para un equipo que pelea por la permanencia.
El técnico madrileño ha insistido en varias ocasiones en la imperiosa necesidad de mejorar la solidez defensiva. Aunque también ha matizado que, en muchos encuentros, el Deportivo Alavés ha recibido más goles de los que indicaban las ocasiones generadas por sus rivales, la realidad es que el equipo necesita reducir de manera urgente su fragilidad atrás.
Por tanto, la defensa albiazul tendrá que afrontar una de las grandes amenazas del Elche: su frente ofensivo. Una tarea compleja para una retaguardia que llega exigida, sin margen de error y que no consigue dejar su portería a cero desde el 6 de diciembre de 2025.
En definitiva, el estadio Martínez Valero medirá la capacidad de reacción de un Alavés obligado a recuperar firmeza en el momento más delicado del curso. Frenar a a la dupla franjiverde, pese a estar mermada por la baja del tercero de la ecuación, será una de las claves para que los de Quique Sánchez Flores puedan sumar un resultado vital en su lucha por la permanencia.