Montaña rusa de emociones en Mendizorroza
Un penalti desaprovechado por Salva Sevilla impide al Alavés superar al Granada en una intensa batalla por el ascenso
Ocasión desaprovechada (1-1). El Deportivo Alavés pudo salir victorioso este viernes de una de las batallas más importantes de la temporada, pero cometió varios errores clave. Con Mendizorroza lleno hasta la bandera, y la afición dispuesta a llevar en volandas a su equipo, los babazorros tuvieron en las botas de Salva Sevilla, que falló un penalti, la oportunidad de remontar el tanto inicial de Myrto Uzuni, el cual igualó poco antes Luis Rioja.
Respecto al once gasteiztarra, lo más reseñable fue el cambio de dibujo. Luis García Plaza optó por salir con dos delanteros, Villalibre y Miguel, y eliminó así la posición de mediapunta, aunque mandando a Rober a la banda derecha. Más atrás, Salva ocupó el puesto del sancionado Guridi y Sedlar y Tenaglia, ya recuperados, formaron en la defensa –la vuelta del central serbio, cabe mencionar, desplazó a Duarte al carril zurdo–.
Los primeros diez minutos de juego fueron pura fantasía. El Alavés salió en tromba, dispuesto a demostrar sus ganas de llevarse el triunfo, y encerró rápidamente al Granada en su área, presionando también su salida de balón. De esta manera, las más de 19.000 almas presentes en el feudo albiazul no pudieron evitar levantarse con los primeros acercamientos de los locales. El más claro, a los 30 segundos, fue de Rober, quien remató desviado.
Por desgracia, los recientes fantasmas del Ciutat de València volvieron a hacer acto de presencia. Poco después del mencionado arranque superlativo, en una acción sin apenas peligro, Abqar despejó mal una pelota sencilla y el rechace lo cazó Uzuni, al que, en el mano a mano, derribó Sivera dentro del área. El colegiado, Caparrós Hernández, señaló de manera acertada la pena máxima y el propio ariete albanés no desaprovechó la ocasión (0-1).
A partir de ese momento, el Alavés intentó recuperar la superioridad de los primeros minutos, pero no lo consiguió. Las irrazonables decisiones del mencionado árbitro, sumadas al exceso de pulsaciones de los jugadores, impidieron que los babazorros hallaran continuidad en su juego. La primera mitad acabó, a raíz de esto último, con múltiples amarillas para los locales y diferentes reacciones exageradas de los visitantes.
EXPULSIÓN Y PENALTI
Con la contienda en el punto soñado por el Granada, la escuadra gasteiztarra volvió a saltar al césped, ya en la segunda mitad, menos acelerada. Lo hizo, además, con una modificación del sistema. De nuevo en su habitual 4-2-3-1, los gasteiztarras empezaron a merodear el área rival y, sin esperarlo, recibieron una gran noticia. A los 58 minutos, los de Paco López se quedaron con un hombre menos por la expulsión de Sergio Ruiz.
Además, por si esto último no fuera razón suficiente para ir a por el partido, el Glorioso logró recortar distancias poco después. Fue Rioja, aprovechando un bonito centro de Miguel –y también un despiste inesperado de la zaga granadina–, quien marcó el 1-1, y motivó a Mendizorroza, con mucho tiempo por delante para pelear por la victoria. En este punto, habían entrado como revulsivos Jason y Panichelli, debutante inesperado.
Y la montaña rusa de emociones no se detuvo. Antes de cumplirse el minuto 90, Salva Sevilla falló un penalti provocado por Sedlar, cuyo cabezazo tocó en las manos de Carlos Neva; y, tras ese bajón, el Alavés se quedó con diez debido a la expulsión de Duarte, completamente agotado. En ese momento, Luis García quemó las naves dando entrada a Javi López, Benavídez y Moya, pero nadie fue capaz de romper las tablas.