Amargo estreno liguero en Ibaia. Las Gloriosas realizaron un encuentro irregular, en el que no lograron estar acertadas ni jugar con fluidez durante los primeros 45 minutos. Es más, las vitorianas no pudieron realizar un disparo entre los tres palos en toda la primera parte. Sin embargo, en el segundo tiempo las locales despertaron y acorralaron a las visitantes, pero lo hicieron sin acierto. Al final, el Madrid sentenció en un error local para llevarse la victoria, aunque eso sí el Alavés nunca se rindió y logró un gol en la última jugada del partido.

Toca mejorar de cara al futuro con el fin de evitar sobresaltos en la segunda temporada del equipo en la élite femenina. De momento, el remozado proyecto albiazul deberá sobreponerse a este primer mazazo al amparo de sus aficionados.

Los primeros compases del encuentro mostraron a un Madrid más activo y llevando la iniciativa. Es más, las visitantes no dudaron en realizar una presión alta para impedir que el Alavés jugara con fluidez. Sin embargo, las vitorianas no se quedaron atrás y contraatacaron con la misma arma, es decir, con una presión intensa que impidió que las de María Pry pudieran pasar del medio campo.

Ambos conjuntos intentaron merodear el área, pero sus ocasiones fueron muy tímidas. Por un lado, un disparo lejano de Gema se fue por encima del travesaño, mientras que Lucía respondió de la misma manera en un contraataque bien elaborado por parte del Madrid.

El transcurso de los minutos dio paso a un partido con bastantes imprecisiones, donde ningún equipo logró hacerse el dueño del encuentro ni generar ocasiones claras. Ambos conjuntos jugaron con las faltas tácticas para impedir que nadie pudiera combinar y así llegar al área rival. Por parte del Deportivo Alavés, e igual que en el anterior curso, fue Ane Miren quien más peligro estuvo generando. Mientras que por parte del Madrid, Laura volvió loca a la defensa albiazul.

Es más, la propia Laura fue la encargada de estrenar el marcador con un gran testarazo que resultó imposible de detener para Larque. La jugada comenzó por la banda izquierda, de donde llegó un buen centro que encontró a la delantera totalmente sola para que cabeceara a placer, y así lograr el primer gol del encuentro.

El Madrid se lo creyó y acorraló a las albiazules en su terreno y casi logran de forma inmediata el segundo gol. En esta ocasión fue por la banda derecha desde donde se generó la jugada para que Flor disparase totalmente sola dentro del área pequeña, pero el esférico se marchó desviado.

Mejoría tras el descanso

El descanso sentó a las mil maravillas a las albiazules, ya que salieron al césped con otra mentalidad y rápidamente se hicieron con la posesión del esférico. A pesar de tener el control del partido, el Alavés no logró generar peligro ni tirar entre los tres palos. Por eso, Mikel Crespo comenzó a mover el banquillo, dando entrada a Aby Manou para tener más llegada al área rival.

El partido se puso muy físico y la colegiada lo permitió sin mostrar tarjetas, algo que endureció aún más el juego. Eso sí, el Alavés fue ganando terreno y poco a poco apareció esa versión que tanto enamoró a los aficionados el año pasado. Las albiazules tuvieron dos ocasiones consecutivas con dos disparos lejanos de Miriam y Carla que pusieron en apuros a Paola. El Madrid no logró realizar su primer disparo en esta segunda parte hasta el minuto 70.

El encuentro encaró su recta final y lo hizo con la sensación de que se podía lograr tanto el empate como el segundo gol visitante. Finalmente, sucedió lo segundo tras un error defensivo local. Flor le robó el balón a Ohale y encaró a Larque sin que la guardameta pudiera hacer nada para evitar el segundo gol.

El Alavés tiró de orgullo y lo intentó hasta el final con un pundonor a prueba de bombas. Prueba de ello fue el gol local por parte de Morera en la última jugada del encuentro, aunque fue insuficiente. El pitido final de la colegiada sepultó las esperanzas de las Gloriosas, que deberán rehacerse en la visita del próximo domingo a otro conjunto madrileño como el Atlético.