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Cuidado con el calor estival en el trabajo

Hidratación, descanso, indumentaria adecuada e ingesta de alimentos son clave para evitar golpes de calor en puestos de trabajo de alto riesgo

Cuidado con el calor estival en el trabajoJorge Muñoz

La ola de calor es una realidad ya en Álava.La alerta naranja en Aiaraldea y las máximas de hasta 30 grados en lugares como Gasteiz, han dejado en evidencia en los últimos días que hay que andarse con mucho ojo ante unas temperaturas que parecen situar al territorio en pleno verano. Para quien no tenga un aire acondicionado en su puesto de trabajo, o quien no pueda disfrutar de sombra, las recomendaciones para hacer frente a posibles golpes de calor no son pocas.

Los trabajos a pie de calle son los que más difícilmente pueden hacerles frente a estas temperaturas. Y es que no son broma: el último lunes de mayo, Amurrio alcanzó los casi 34 grados. Vitoria llegó a una máxima de 31 ese mismo día y la tónica fue esa en todo el territorio. Por eso, para jardineros, operarios de obra, repartidores,  personal de carreteras, limpiadores, agricultores o ganaderos, toda precaución en su puesto laboral es poca.

El Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales, Osalan, remarca que la hidratación es vital para este tipo de operarios. Recomienda, así, la ingesta de de pequeñas cantidades de agua, a poder ser fresca. Con “un vaso de agua cada 20 minutos”, podría bastar. El calor produce desgaste, sudor y deshidratación, por lo tanto, el descanso se convierte primordial. Aconsejan “aumentar la frecuencia de las pausas de recuperación” más de lo normal y recomiendan hacer descansos cada hora.

Operarios de obra trabajan en plena ola de calor en Gasteiz

La indumentaria también es clave. Muchos, directamente, no tienen opción de remediar este asunto, pero lo que el instituto sugiere es lo siguiente: “Procurar vestir con ropas amplias, de tejido ligero y colores claros”. Y si es posible, una mejor manera de enfrentar la exposición directa de los rayos del sol puede ser algo tan simple como “proteger la cabeza con gorra o un sombrero”.

La deshidratación produce no sólo una pérdida de agua, sino también de sales. Por eso, también es indispensable reponer el cuerpo con alimentos como frutas o frutos secos. Estos pueden ser salados. Y un bocadillo ligero entre tiempos de descanso, también puede ayudar. Todo acompañado de agua es lo primordial.

Si fuera posible, también es recomendable planificar y distribuir las tareas en función de las horas más peligrosas, en las que las temperaturas son más altas. Y así, hacer lo físicamente más exigente o con mayor exposición al sol en las primeras horas de la mañana y últimas de la tarde. Osalan recomienda el relevo entre compañeros si lo mencionado no es posible.

Osalan recomienda la ingesta de un vaso de agua cada 20 minutos

Incendios

Otro foco de atención en temporadas de ola de calor, es sin duda, el campo. Si bien Álava no se encuentra en la época con más riesgo de incendios, desde UAGA, recuerdan que una colilla puede ser una cerilla. “Lo más básico es no tirar residuos ni colillas al monte, para evitar males mayores”, explican desde el sindicato. “No nos encontramos en época de cosecha, por lo que el cereal no se encuentra en su punto más peligroso. Es en verano cuando este está más seco, y por lo tanto, cuando más riesgo tiene de recoger un chispazo de una maquinaria y provocar incendios”. Sin embargo, los últimos días Álava ha estado en aviso amarillo y en riesgo “alto” de incendio, por la combinación de las temperaturas altas combinadas con el viento de componente sur.

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Golpes de calor

A veces, las precauciones y medidas tomadas, no son suficiente. Otras veces, ni siquiera han podido ser aplicadas. El golpe de calor es una consecuencia de la elevación incontrolada de la temperatura corporal. Si no se trata rápido y adecuadamente, la consecuencia puede llegar a ser trágica. Prueba de ello son las 15 vidas que las altas temperaturas se han cobrado en Euskadi este último mayo, de acuerdo con el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria.

La jornada laboral se vuelve más exigente para trabajadores a pie de calle bajo temperaturas extremas

Los síntomas pueden aparecer con un simple dolor de cabeza, mareos, náuseas hasta el latido acelerado y desmayo. Por eso, esto es lo que todo trabajador debe saber si su compañero presenta síntomas de ello.

El primer paso, para Osalan, es “colocar al trabajador en una zona sombría y en un ambiente frío”. Hay que suministrarle agua, si está consciente. Si el compañero se encuentra en un estado de inconsciencia, “colocarlo en recostado”, en posición de seguridad. Lo siguiente que habría que hacer es contactar con un médico para que lo trasladen a un centro médico lo antes posible. 

Por lo tanto, el calor ha dejado claro que no es un juego y las consecuencias pueden ser fatales si se subestima. Porque no, sufrir un golpe de calor en la jornada laboral no es “lo que toca”.