La Ertzaintza ha llevado a cabo un simulacro de agroterrorismo en las instalaciones de la Academia Vasca de Policía y Emergencias de Arkaute. El objetivo principal de este ejercicio de adiestramiento ha sido evaluar y mejorar la capacidad de respuesta de los diferentes equipos técnico-policiales ante un hipotético incidente crítico que pudiera conllevar riesgo biológico y químico en el territorio alavés.
La recreación policial partió inicialmente de una intervención de seguridad ciudadana en un inmueble sospechoso de albergar un laboratorio clandestino para el procesamiento de estupefacientes. Tras proceder a la detención simulada de tres personas en el lugar de los hechos, los agentes localizaron en el posterior registro productos químicos que podrían emplearse para fabricar explosivos, así como un vivero ilegal con plantas y el equipamiento necesario para su desarrollo.
Debido a estos hallazgos, el planteamiento inicial de un posible laboratorio de síntesis de drogas derivó hacia un escenario más complejo, con indicios de laboratorio biológico y presencia de sustancias químicas. Ante esta situación de riesgo, se movilizó de urgencia a la Unidad de Desactivación de Explosivos de la Ertzaintza, especializada en actuaciones ante riesgos nucleares, radiológicos, biológicos y químicos (NRBQ).
Un despliegue técnico para frenar una amenaza biológica
A raíz de la nueva situación de riesgo constatada en el registro, el perímetro de seguridad del recinto de Arkaute fue modificado de inmediato. En las inmediaciones del suceso se instaló un puesto de mando avanzado desde donde los mandos coordinaron todas las maniobras necesarias para la valoración, el control y la neutralización de la supuesta amenaza. La intervención de los efectivos especializados de la Unidad de Desactivación de Explosivos permitió confirmar la presencia de un cultivo infectado con Xylella fastidiosa, una bacteria responsable de enfermedades con efectos graves en distintas especies agrícolas.
Coordinación interinstitucional frente al incidente crítico
El desarrollo práctico del simulacro contó con la intervención de múltiples recursos de la policía autonómica vasca, coordinados bajo el liderazgo de la Unidad de Desactivación de Explosivos. En el operativo participaron patrullas de Protección Ciudadana de la Ertzain-etxea de Vitoria-Gasteiz, agentes del Servicio de Investigación Criminal Territorial de Araba, efectivos de las Unidades Canina, de Brigada Móvil y de Intervención, y la Sección de drones de la Unidad de Vigilancia y Rescate, todos ellos coordinados por el Centro de Mando y Control (CMC).
Asimismo, el simulacro requirió de la colaboración activa de entidades científicas, agrarias y de emergencias como la Red de Laboratorios de Alerta Biológica (RELAB), el instituto vasco de investigación y desarrollo agrario Neiker, la Dirección de Atención de Emergencias y Meteorología, y la propia Academia Vasca de Policía y Emergencias. Al entrenamiento asistieron además como observadores el alumnado de la escala básica de la Euskal Polizia y especialistas de la Academia de la Policía Nacional Francesa.
Formación constante para mejorar la respuesta operativa
Esta actividad forma parte de las acciones formativas periódicas que la Ertzaintza realiza de forma teórica y práctica con las unidades que pueden verse involucradas en sucesos de estas características. En la jornada de este martes se ha trabajado de manera específica la capacidad de adaptación y reacción de las fuerzas de seguridad cuando un operativo inicialmente planificado para un supuesto concreto evoluciona rápidamente hacia un incidente de diferente naturaleza, forzando un cambio inmediato en los protocolos operativos.
La simulación de emergencia en Arkaute se ha prolongado durante aproximadamente cuatro horas de intenso trabajo de campo. El despliegue ha servido para verificar el correcto engranaje de los mecanismos de coordinación entre las unidades policiales y las entidades participantes, analizando la eficacia de las medidas técnico-policiales previstas para la neutralización de una emergencia crítica.