El PP propone aumentar la deflactación en el IRPF hasta situarla en un 4 % como una de las medidas para paliar los efectos de la guerra de Irán en la economía de las familias y las empresas vascas.
El presidente del PP de Álava, Iñaki Oyarzabal, ha comparecido este jueves ante los medios de comunicación en Vitoria para presentar las propuestas que su partido va a registrar en las tres Juntas Generales para mitigar los efectos de la guerra en Oriente Medio que se basan en la bajada de impuestos, el aplazamiento del IVA en facturas no cobradas y cheques energéticos para empresas y el sector primario.
Para Oyarzabal el plan pactado por las tres diputaciones y que en Álava tendrá un impacto de 103 millones de euros es "insuficiente", ya que se trata de unas medidas financieras y no fiscales.
Lo más grave para el PP es que el plan de las diputaciones solo habla de las empresas y se ha "olvidado de los trabajadores y de las familias" por lo que, entre otras cosas, la deflactación del IRPF del 2 % queda "totalmente obsoleta".
Además de duplicar esta deflactación en el impuesto de la renta, el PP propone un ajuste automático en las nóminas y las retenciones para que se ajusten con lo que finalmente se deba pagar y que los contribuyentes dispongan de liquidez "inmediata" durante todos los meses del ejercicio.
También plantea la exoneración de pagos fraccionados a las empresa y a cuenta, que las pymes y las empresas medianas puedan compensar hasta el 100 % las bases imponibles, como lo hacen los autónomos, aplazar pagos de IVA para aquellas facturas no cobradas y evitar así "la insolvencia temporal de las empresas", la creación de cheques energéticos para ayudar al pago de las facturas de la luz y ayudas directas y compensaciones en el sector primario.