La Diputación Foral de Álava ha aprobado este martes un decreto normativo de urgencia fiscal para poner en marcha un primer paquete de medidas tributarias destinadas a aliviar las tensiones financieras que puedan estar afectando a los agentes económicos del territorio debido a la guerra en Irán, así como a la incertidumbre económica global asociada.

Estas actuaciones, según ha detallado el diputado general, Ramiro González, buscan acompañar y apoyar al tejido económico alavés, pero prestando especial atención a las pequeñas empresas, las microempresas y los trabajadores autónomos.

Son medidas que pretenden tener un impacto directo sobre la tesorería y la liquidez de las empresas, reducir su presión financiera y priorizar los pagos que garantizan el mantenimiento de la actividad económica y productiva, "plenamente coherentes" con las políticas adoptadas por el ente foral en otros conflictos previos como el de Ucrania y "complementarias" a las implementadas ya por el gobierno central.

Tal y como ya acordaron y avanzaron públicamente las tres diputaciones forales vascas antes de Semana Santa, este paquete de medidas comprende, en primer lugar, el aplazamiento excepcional de deudas tributarias sin garantía ni devengo de intereses de demora, una medida que se aplicará a las deudas de las personas físicas que realicen actividades económicas y de las microempresas y pequeñas empresas cuyo plazo de presentación e ingreso en período voluntario finalice en el periodo comprendido entre la entrada en vigor de la norma y los tres meses siguientes.

Ramiro González, tras la primera reunión entre la Diputación, la Cámara de Álava y SEA para analizar el impacto de la crisis en Oriente Medio en el tejido productivo alavés. Alex Larretxi

IRPF

Asimismo, Álava ha establecido la exoneración de pagos fraccionados del IRPF a las personas físicas que realizan actividades económicas. En concreto, estarán exoneradas de realizar los pagos fraccionados cuyo plazo de presentación e ingreso en periodo voluntario finalice en el periodo entre la entrada en vigor de la medida y los tres meses posteriores.

La tercera medida se refiere a la amortización acelerada extraordinaria respecto a los activos nuevos adquiridos.

En concreto, durante el ejercicio 2026 se reconoce el derecho a practicar fiscalmente una amortización acelerada (al 150% de su importe ordinario) en el caso de los activos nuevos adquiridos por contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades.

Esta medida tiene como finalidad facilitar la realización de las inversiones necesarias para impulsar la reactivación de su actividad económica.

Creación de empleo

El decreto aprobado hoy incluye igualmente una deducción incrementada por creación de empleo. Durante el ejercicio 2026, se flexibiliza y amplía el importe de la deducción por creación de empleo tanto en el Impuesto sobre Sociedades como en el IRPF para las personas contribuyentes que realicen actividades económicas, mediante un incremento de un 10% del importe o del porcentaje dependiendo de la deducción, según corresponda.

Por último, se contempla la agilización de las devoluciones de IVA acortando los plazos, con el objetivo de proporcionar mayor financiación a las empresas, en línea con las medidas adoptadas en anteriores situaciones de crisis.

Estas medidas entrarán en vigor al día siguiente de su publicación en el BOTHA.