La red foral de garbigunes del territorio continúa consolidándose como un servicio público esencial para la correcta gestión de residuos y la sensibilización ambiental de la ciudadanía. Así lo reflejan los datos recogidos en el informe de resultados de 2025, que pone de manifiesto tanto el incremento de uso de estas instalaciones como el impacto positivo de los talleres y de las Casetas de Segunda Vida.

Durante el año 2025, los garbigunes forales registraron un total de 33.735 personas usuarias, lo que supone un incremento del 15 % respecto al año anterior, y gestionaron 2.345.542 kilos de residuos, un 14 % más que en 2024.

“Estos datos confirman la creciente concienciación de la población alavesa y la utilidad de estas infraestructuras, especialmente en el ámbito rural, donde se han convertido en un valioso recurso para la gestión de los residuos de su ciudadanía”, ha remarcado la diputada de Desarrollo Económico y Sostenibilidad, Saray Zárate.

El informe subraya que los garbigunes son espacios de recogida selectiva y también “lugares de encuentro, aprendizaje y concienciación, alineados con los principios de la economía circular y las denominadas 5 erres, reducir, reutilizar, reparar, recuperar y reciclar”, ha detallado la responsable foral.

Uno de los elementos más destacados del balance anual es la actividad de las Casetas de Segunda Vida, destinadas a la reutilización de objetos en buen estado procedentes de los hogares. El pasado año, un total de 5.969 personas usuarias participaron en estos espacios, lo que representa el 18 % del total de las personas usuarias de estas infraestructuras.

En conjunto, se gestionaron 52.602 kilos de objetos reutilizables recibidos, de los cuales 46.103 kilos fueron entregados para una segunda vida, con incrementos del 43 % en los materiales recibidos y del 29 % en los entregados. En total, más de 52 toneladas de materiales entre los que destacan textiles, juguetes, pequeños muebles, aparatos eléctricos, bicicletas o artículos infantiles que “evitaron convertirse en residuos gracias a su reutilización”, ha remarcado Zárate.

Talleres de reparación

El informe pone especial atención en los 8 talleres de reparación de aparatos eléctricos y electrónicos domésticos realizados a lo largo del pasado año en los garbigunes del territorio. Mediante sesiones prácticas de tres horas las personas participantes aprendieron a reparar pequeños electrodomésticos junto a personal especializado.”

Estas iniciativas permiten, además, reforzar la conciencia medioambiental fomentan el rechazo a la cultura del “usar y tirar”, luchar contra la obsolescencia programada y recuperar habilidades técnicas básicas, permitiendo arreglos sencillos de batidoras, tostadoras, aspiradoras, equipos de iluminación o sonido, entre otros”, ha recalcado la diputada foral.

 “Desde la institución foral reafirmamos nuestro compromiso de seguir impulsando iniciativas de educación ambiental, reutilización y reparación y estamos trabajando en la puesta en marcha de nuevos talleres de textiles y de restauración de muebles durante este año, ampliando así las oportunidades de participación y aprendizaje”. 

En esta línea de trabajo, se han programado dos talleres formativos. El primero, centrado en arreglos textiles, tendrá lugar el 18 de este mes en el garbigune de Campezo. El segundo se celebrará el 23 de mayo en el de Tuesta y estará dedicado a decoraciones textiles.

“La combinación de servicios de recogida selectiva, reutilización y formación convierte a los garbigunes en piezas clave para avanzar hacia un territorio más sostenible, responsable y comprometido con el cuidado del medio ambiente”, ha enfatizado Zárate.