Una urna acristalada con un libro de firmas lleno de buenos deseos y una botella de vino joven en su interior descansa desde ayer bajo la parcela anexa a la Casa del Vino, a las afueras de Laguardia, donde se levantará la sede de EDA Drinks & Wine Campus en Rioja Alavesa. La construcción de la Universidad del vino, el proyecto desarrollado por el Basque Culinary Center (BCC) con el apoyo del Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Álava, vivió su pistoletazo de salida con la colocación de esta singular primera piedra, que “representa la unión entre el pasado, el presente y el futuro”, en un acto repleto de simbolismo.

El director general de la institución académica con sede en Donostia, Joxe Mari Aizega, la consejera de Agricultura, Amaia Barredo, y el diputado general, Ramiro González, fueron los encargados de echar posteriormente sobre ella las paladas de tierra de rigor. Tras “19 o 20 meses” de obras –según los cálculos del propio Aizega– que se desarrollarán simultáneamente tanto en Laguardia como para levantar la sucursal de EDA en Gasteiz, las aulas del centro formativo dedicado no solo al vino, sino a todo el universo de las bebidas, podrán recibir a su primera promoción para el inicio del curso académico 2027/28.

Un grado, seis másteres... y más

La oferta formativa estará conformada de inicio por un grado universitario en Vino y Bebidas, una formación pionera a nivel mundial que se impartirá a caballo entre las dos sedes, y seis másteres especializados. Más allá de ello, EDA ofrecerá también cursos de especialización en bebidas como la sidra o el café especial y también el universo NOLO, las bebidas sin o con muy poco alcohol, así como encuentros formativos y talleres temáticos, entre otras cosas. El centro promovido por el BCC, con todo, ya ha dado en los últimos meses sus primeros pasos sin ser todavía una realidad física, pues solo el pasado 2025 organizó 12 actividades distintas a las que asistieron 2.100 personas y este próximo marzo promoverá un encuentro con jóvenes del vino de todo el planeta.

Sin dejar de lado las cifras, la Universidad del vino requerirá para su puesta en marcha de una inversión total de 18 millones de euros, 10 de los cuales serán aportados por el Ejecutivo autonómico y los ocho restantes por la Diputación alavesa, más de la mitad –4,4– en sus Presupuestos del presente ejercicio 2026. En los próximos días se celebrará un acto similar al de ayer en Vitoria, donde la sede de EDA se levantará en otro edificio singular junto a la estación de autobuses de la plaza Euskaltzaindia.

El sector, también representado 

El acto, marcado por el frío meteorológico pese a la soleada mañana que coloreó el bello entorno de la Casa del Vino, contó también con la presencia de representantes de numerosas bodegas de la comarca, así como de asociaciones y entidades vinculadas al ámbito vitivinícola. También con la del arquitecto José Carvalho Araújo, cuya creación será llevada de los planos al terreno por la constructora vasca Amenabar.

El edificio de Rioja Alavesa, ubicado junto a la Casa del Vino de Laguardia, ocupará una superficie de 3.000 metros cuadrados

La satisfacción fue palpable en los rostros de los impulsores del proyecto, que nace con la vocación de resituar a Rioja Alavesa en el mapa mundial en un momento muy “complejo” para el sector del vino –especialmente el tinto, buque insignia de la comarca– y también de “incertidumbre” internacional, según reconoció la consejera Barredo. EDA será, en palabras de la titular de Agricultura, un “viñedo de talento” en el que “tradición, innovación y vanguardia” maridarán para desarrollar “nuevos productos, servicios y modelos de negocio”, todo un océano de conocimiento para “ganar competitividad y abrir nuevos mercados”.

El diputado general, por su parte, celebró el “comienzo de una nueva y emocionante etapa” no solo para Rioja Alavesa, sino para el conjunto de Álava. EDA, según González, nace “con una ambición clara”, que no es otra que “convertir este territorio en un referente internacional, reforzando al mismo tiempo nuestra identidad, nuestro tejido económico y nuestras oportunidades de futuro”.

El acto contó con la presencia del arquitecto José Carvalho, de representantes de bodegas de la comarca o de entidades vinculadas al vino

“Este campus nos abre una puerta al mundo, pero lo hace desde el máximo respeto a nuestra autenticidad”, subrayó González, quien destacó también que “la arquitectura, integrada en el viñedo y dialogando con la historia de esta tierra, expresa bien el propósito” de EDA: “proyectar nuestra singularidad sin diluirla, reforzar la identidad local y asegurar que el conocimiento y el futuro del vino sigan ligados a quien lo ha hecho posible durante generaciones”.

El proyecto, cuya misión fundamental será “promover el desarrollo económico y social sostenibles a través de las bebidas y el vino” –según el BCC–, buscará atraer talento, ofrecer formación, potenciar el emprendimiento y la innovación y desarrollar líneas de investigación enfocadas a la transferencia de conocimiento al sector con una proyección internacional, una visión integral y desde la excelencia. Contribuirá, además, a la transformación del sector del vino y de las bebidas “convirtiéndose en referente internacional de innovación y aportando un componente diferencial”.

Acto de colocación de la primera piedra del campus EDA en Laguardia José Carvalho Araújo a su llegada a Laguardia

“EDA será un espacio único y abierto para anticipar los retos del futuro, impulsar el talento y generar un impacto económico, social y cultural desde una visión global y sostenible”, sintetizó el director general de la institución académica.