Las campas de Armentia están siendo este martes, como manda la tradición, el gran epicentro festivo de San Prudencio, el lugar que ejerce de perfecto anfitrión para toda Álava y quienes no acostumbran a perderse esta cita.
Aunque la mañana ha comenzado algo fría desde el plano meteorológico, las personas reunidas en el concejo gasteiztarra se contaban ya por miles desde primeras horas, recorriendo los alrededor de 200 puestos instalados para la ocasión, degustando los primeros talos de la jornada –a 7 euros este año– o disfrutando de los numerosos atractivos del programa, como la animación infantil.