Amurrio - La Junta Administrativa de Etxegoien, uno de los 23 pueblos que conforman el municipio de Ayala, ha organizado para hoy una visita a la ermita de San Miguel, de cara a informar del trabajo de restauración que se está abordando en su retablo (una pieza barroca de 1750) y con el que dará por culminada toda la reforma que, desde 2004, se ha estado efectuando en el propio templo.
De hecho, primero fue la rehabilitación de sus estructuras principales; es decir, tejado, pórtico, coro y muros y, desde el pasado mes de julio, los trabajos se están centrando en el citado retablo. Una intervención que se ha dejado en manos de la restauradora laudioarra Montserrat González, con la que la asamblea concejil quiere rematar la recuperación de un templo, que es compartido con la parroquia de Amurrio. Dueña del edificio y del terreno que la rodea.
En la visita guiada de hoy, prevista dar inicio a las 10.30 horas, será la propia González quien ofrecerá las explicaciones en torno a la restauración de la pieza, aunque sirva de adelanto que la mayor complicación se ha encontrado en los retoques pictóricos que realizaron sobre la talla, de cuatro metros de altura, hace 150 años. Y es que, aunque el mueble que la alberga sí ha podido restaurarse in situ porque no estaba muy dañado, la policromía de la talla -“muy colorista, en tonos verdes, rojos y dorados, y con un demonio muy espectacular con llamas naranjas”- sí presentaba desprendimientos, que intentaron solventar con el citado repintado hace siglo y medio y que, en la actualidad, han llevado a trasladarla al servicio foral de restauración para tratarla con las últimas y más modernas técnicas de conservación, de cara a devolverle su esplendor original.
En estos momentos, se ha completado gran parte de una intervención que se ha podido abordar gracias a una subvención del departamento foral de Cultura, de en torno a 7.000 euros. Cabe señalar que esta iglesia de reducidas dimensiones, situada al sur este de Amurrio, “constituye un ejemplar indicativo de lo que debieron de ser las parroquias medievales ayalesas, ya que, a causa de la paulatina despoblación de la aldea absorbida por Amurrio (hoy día su población es de apenas 20 habitantes), no ha experimentado ampliación importante que haya desfigurado sus medidas”, según dejó escrito Micaela Portilla, en el catálogo de obras monumentales de Álava.
En concreto, estamos ante un templo rectangular, de cabecera recta, que conserva restos de lo que pudo ser una bóveda de cañón ligeramente apuntada. Hacia el exterior, en sus costados norte y sur, quedan algunos canecillos biselados y, sobre ellos, una cornisa rústica, elementos que recuerdan la primitiva construcción románica del templo. Su interior, antes de la llegada de la electricidad, solo se iluminaba con la luz cenital que entraba por dos pequeñas ventanas y velas, y de ahí que la policromía del retablo sea tan impactante.
Subir hasta la ermita de Etxegoien en las primeras semanas de mayo, en una tradición que ha perdurado hasta nuestros días reforzada además, en los últimos años, con la celebración de una romería de folklore euskaldun a la que acude un gran número de vecinos tanto de Ayala como de Amurrio. No en vano, se trata de una gran oportunidad de ver por dentro la propia ermita, ya que “es de los pocos días del año que se abre y se decora, y es una chulada”, explica a DNA el presidente de Etxegoien y experto en cartografía histórica, Javier Aspuru. Éste tampoco quiere dejar pasar por alto que si esta ermita sigue en pie fue gracias a que, a finales de los años 60 y viendo el serio peligro de derribo del templo, “fueron voluntarios del club Mendiko Lagunak de Amurrio quienes abordaron una primera reparación que, pese a muy rudimentaria, evitó que se desplomara el tejado y perdurara”. - Araceli Oiarzabal