La UE sanciona a seis dirigentes rusos por el ‘caso Navalni’

Putin no está en la lista que el Kremlin considera “hostil” y dañina para la diplomacia

16.10.2020 | 01:19

moscú – El portavoz de la Presidencia de Rusia, Dimitri Peskov, calificó ayer de "hostiles" las sanciones impuestas por la Unión Europea contra el entorno del presidente ruso, Vladimir Putin, por el supuesto envenenamiento del dirigente opositor Alexei Navalni. "Esta decisión del Consejo de la UE daña las relaciones con nuestro país", criticó. La Unión Europea publicó ayer los castigos contra seis dirigentes rusos por el envenenamiento de Navalni, en el marco de un esquema de sanciones que afectará al círculo cercano a Putin.

Las medidas punitivas se adoptan por el uso de un arma química, el ataque con un agente nervioso de tipo Novichok contra Navalni, e irán dirigidas contra personas del entorno más próximo al presidente. Es el caso de dirigentes como Andrei Yarin, jefe de la Dirección de Política Interior, y Sergei Kiriyenko, vicedirector de gabinete de la Presidencia. La lista también incluye a Sergei Menyailo, representante del Kremlin en la región de Siberia, Aleksander Bortnikov, director de los Servicios de Seguridad de Rusia, y a dos altos cargos del Ministerio de Defensa, Pavel Popov y Aleksei Krivoruchko.

El esquema abarca al Instituto de Investigación Científica de Química Orgánica y Tecnología, responsable de la destrucción de las reservas de armas químicas provenientes de la Unión Soviética. Originariamente este centro estuvo implicado en la producción de agentes tóxicos nerviosos, conocidos como Novichok.

el origen de la medida La UE anunció la lista de sancionados tras el acuerdo de los ministros de Exteriores del bloque para aplicar el régimen de sanciones por el uso de armas químicas contra los responsables del ataque, después de constatar la falta de colaboración de las autoridades rusas para esclarecer el caso. La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) respaldó la tesis del envenenamiento tras detectar restos de Novichok en la orina y la sangre de Navalni, aunque Rusia asegura que todo es una "conspiración occidental".