El lehendakari Iñigo Urkullu ha anunciado que Euskadi vacunará a toda la población mayor de 50 años antes de verano, siempre que se garantice el suministro de los fármacos, y ha advertido de que la curva de contagios, "que parece haber tocado techo", tardará aún varias semanas en situarse por debajo de los 200 casos por 100.000 habitantes.

En el pleno de control que se celebra en el Parlamento vasco, Urkullu ha señalado que esta cuarta ola "parece haber tocado techo" pero ha advertido de que esa tendencia a la baja necesitará varias semanas para consolidarse y, sobre todo, para que se alivie la tensión hospitalaria. Para ello, ha insistido en la necesidad de seguir manteniendo las restricciones -al menos las que no se vean afectadas por el final del Estado de alarma el día 9- y avanzar en la vacunación.

En este sentido, ha anunciado que si garantiza el suministro de vacunas, el objetivo es vacunar "lo antes posible" a todos los ciudadanos mayores de 50 años, tras haber administrado ya los preparados contra el virus a los colectivos prioritarios. "Tenemos la esperanza fundada de que este segundo trimestre la vacunación puede avanzar con menos contratiempos. Si se mantiene el suministro, podemos conseguir que antes del verano la población mayor de 50 años esté vacunada. Y esto podría reducir de forma notable la ocupación de las UCI", ha confiado.

"PARECE HABER TOCADO TECHO"

Urkullu ha recordado que esta cuarta ola que encara Euskadi se inició el 11 de marzo, llegando a su pico el 21 de abril, cuando se detectaron 1.013 positivos. "La tasa parece haber tocado techo este pasado lunes", ha señalado el lehendakari, tras una fase ascendente que se ha comportado de forma diferente a las anteriores: el incremento de los contagios ha sido más paulatino, no tan agresivo, aunque se ha prolongado durante más tiempo. "La inclinación de la curva ha sido menos vertical y el pico más bajo, pero su duración ha sido mayor", ha relatado.

En ello han podido influir factores como el puente de San José del 19 de marzo, la Semana Santa, o la celebración de las finales de Copa y la Itzulia, sin olvidar la presencia, casi hegemónica ya, de la cepa británica, que ha suplantado a la variante original, a la que hay que añadir, en estos momentos, la sudafricana y la brasileña, mientras que la india todavía no ha llegado a Euskadi.

De cara al futuro, ha augurado que, si la curva sigue las mismas pautas que las anteriores, es previsible que el descenso en el número de contagios se prolongue todavía varias semanas, y ha incidido en la "necesidad" de consolidar esa tendencia a la baja, llegando "cuanto antes" a una tasa inferior a 200 casos por 100.000 habitantes mientras se avanza en el proceso de vacunación y, sobre todo, se reduce la tensión en los hospitales.

"Estamos en un escenario 3 sobre 5, cerca del 4, y, aunque la tasa baje las próximas semanas, la presión sobre el sistema sanitario se mantendrá durante el mes de mayo", ha advertido, para reiterar que el objetivo es volver a un escenario 1 en las camas de críticos, donde hay ingresadas 192 personas a día de hoy.

Urkullu ha considerado que las medidas adoptadas el pasado 26 de marzo "han sido adecuadas" para contener la expansión del virus y ha dejado entrever que las restricciones podrían prolongarse aún durante mayo y junio, al menos aquellas que no queden invalidadas al terminar el Estado de alarma, como las de movilidad y el toque de queda, mientras avanza el proceso de vacunación. "Dijimos que no eran medidas pensadas para unos días, sino proyectadas para ser útiles durante semanas. Mayo y junio serán meses de especial relevancia, que nos pueden llevar a afrontar el último intento de dominar la pandemia", ha recalcado.