Mario Iceta concluye 12 años de "etapa vasca" para ser arzobispo de Burgos

Dirá adiós a Bilbao el 28 de noviembre y celebrará el inicio de su ministerio el 5 de diciembre en la catedral burgalesa

06.10.2020 | 23:17
El obispo Mario Iceta. Foto: P. Viñas

Bilbao – Monseñor Mario Iceta, actual obispo de Bilbao, está a punto de comenzar lo que el ha denominado "la etapa castellana" con el deseo de "servir y cuidar" con plena "entrega y afecto" al "Pueblo de Dios que peregrina en Castilla". Iceta, nombrado ayer por el Papa Francisco nuevo arzobispo metropolitano de la Archidiócesis de Burgos, oficiará el próximo 28 de noviembre una misa de acción de gracias en la catedral de Bilbao con la que cerrará una "etapa vasca" de doce años y celebrará el inicio de su nuevo ministerio el día 5 de diciembre en la catedral de Burgos.

Tras hacerse pública de forma simultánea en Roma, Bilbao y Burgos la decisión del Papa Francisco de designar a Mario Iceta para relevar en la diócesis de Burgos al obispo Fidel Herráez Vegas –que presentó su renuncia por motivos de edad, al haber superado los 75 años–, el prelado de Gernika, emitió un mensaje conjunto dirigido a la Diócesis de Bilbao y a la Archidiócesis de Burgos, en el que mostró su deseo de servir con "plena entrega y afecto" a la "insigne y venerable Iglesia metropolitana de Burgos". El obispo también expresó su gratitud a la Iglesia de Bilbao, donde se encuentran sus "raíces" y donde recibió el "inmenso don de la fe", por este tiempo al que ha dedicado "los años centrales" de su vida. Mario Iceta destacó que llevará la Iglesia vizcaina "en el corazón" y que los lazos de fraternidad y amistad con sus gentes "seguirán latiendo con fuerza". En el mensaje, publicado en la página web diocesana, Monseñor Iceta agradece al Papa el nombramiento, pero al mismo tiempo se muestra "consciente" de sus limitaciones.

El relevo Mario Iceta seguirá como obispo de Bilbao hasta su salida el 5 de diciembre y es previsible que para entonces ya se haya designado a su sucesor. "Sería lógico que sea el actual obispo auxiliar, Joseba Segura, aunque también cabe que se nombre a otro", explica Ángel María Unzueta, exvicario general y miembro de la Unidad Pastoral Tabira. Sería el mismo proceso que siguió el propio Mario Iceta, que durante dos años fue obispo auxiliar de Monseñor Ricardo Blazquez. En cualquier caso –opina Unzueta– "estamos en un tiempo intermedio para la diócesis" marcado por dos acontecimientos importantes: el nuevo plan de evangelización para después de la crisis del Covid; y el relevo de los vicarios.

El exvicario general considera que el nombramiento como arzobispo de Burgos "es bueno para don Mario porque ve reconocido su trabajo en una diócesis compleja y también porque le permite seguir aprendiendo, ya que Burgos es una diócesis distinta, con grandes zonas rurales y una dinámica diferente". "Pienso también que es bueno para la diócesis de Bilbao que en la nueva fase que se abre con el relevo de los vicarios y los cambios por la pandemia tengamos un obispo ya nombrado como tal. Y además considero que es bueno para la Facultad de Teología de Vitoria, porque la Facultad del Norte tiene doble sede, en Burgos y en Gasteiz, y el canciller de ambas es el arzobispo de Burgos. Que él nos conozca y que le conozcamos es bueno para la Facultad", concluye Ángel María Unzueta.

Carlos García de Andoin, director del Instituto Diocesano de Teología y Pastoral (IDTP), analiza las claves del episcopado de Mario Iceta y destaca que se trata de "un obispo joven que lleva en el cargo diez años y en cuyo nombramiento incidió la necesidad de buscar un relevo a Ricardo Blazquez". Entre las facetas más destacadas de la labor de Iceta resalta la "del cuidado de los sacerdotes y el impulso de los seminaristas, una labor en la que ha puesto mucha cercanía y afecto y aplicado nuevos métodos". En este sentido García de Andoin apunta que Iceta también trabajó para "visibilizar la identidad sacerdotal". Otra de las "apuestas personales" del recién designado arzobispo de Burgos es la pastoral familiar, "centrándose en la familia tradicional y sin incluir en su mensaje las nuevas modalidades de familia".

El director de IDTP menciona la igualdad de género, la ecología y la reforma de la Iglesia como las áreas en las que el episcopado de Mario Iceta no ha brillado, en las que –dice– "se ha quedado corto".