El frontón Beti Jai de Madrid se abrirá a usos culturales

Las visitas guiadas de Pasea Madrid serán gratuitas y con reserva previa en la página web

25.08.2020 | 16:43

El histórico frontón Beti Jai, una de las joyas del patrimonio arquitectónico de la capital que durante décadas ha estado oculto entre edificios del distrito Chamberí, se abrirá además de actividades deportivas a usos culturales como teatro o cine de verano.

Así lo ha señalado el alcalde de Madrid, José Luis Rodríguez-Almeida, tras recorrer sus instalaciones junto a la delegada del Area de Cultura, Turismo y Deporte, Andrea Levy, con motivo del inicio del periodo de reservas del programa de visitas guiadas Pasea Madrid, a través del que se pueden realizar paseos por distintos espacios patrimoniales de Madrid.

Durante la visita, Almeida y Levy han recorrido los diferentes espacios del frontón inaugurado en 1894 en el distrito de Chamberí y cuyas obras de rehabilitación finalizaron en 2019.

Almeida ha ensalzado este histórico lugar que se esconde en el número 7 de la calle Marqués de Riscal al ser una joya arquitectónica de Madrid y al tratarse del único frontón que queda en Madrid de estas características, siendo recuperado por el Ayuntamiento de Madrid.

"Este programa pretende que redescubramos determinados sitios de la ciudad de Madrid como puede ser por ejemplo el bunquer del Capricho, puede ser subir al mirador de Alfonso XII o recuperar paseos Galdosianos", ha indicado.

Además, ha indicado que se quiere seguir en la línea de rehabilitación de este frontón y de abrir su uso al público, por lo que se está en la reelaboración del plan Especial que fue anulado por los tribunales en la legislatura pasada por un defecto para darle la cobertura jurídica y normativa para poder ponerlo en uso.

"Queremos que cuanto antes este frontón pueda tener uso. Desgraciadamente a lo largo de años cayó en desuso. Queremos dar uso a la dignidad de este espacio", ha dicho.

Fue declarado Monumento Nacional en 1991 y Bien de Interés Cultural en 2011. En mayo de 2015, el Ayuntamiento finalizó el proceso de expropiación y adquirió Beti Jai, dando así inicio a los trabajos para recuperarlo sin alterar su esencia y de la manera más fiel posible al original.