A tan solo una hora desde Vitoria, en el extremo noroeste de Burgos, exactamente en Valle de Losa y en una peña caliza, hay un lugar poco conocido que domina el paisaje con cierto misticismo. Además, durante siglos, ha sido un sitio de paso para peregrinos y amantes de la historia a partes iguales.
De hecho, es un enclave rodeado de leyendas, según las cuáles, guardaría cierta relación con el Santo Grial, el histórico cáliz. Dada su importancia en el pasado, la revista ‘National Geographic’ ha dedicado un artículo digital a este punto de Castilla y Léon, desgranando sus secretos.
Lugar histórico con vistas privilegiadas
El sitio al que hace mención esta publicación es la ermita del Valle de Losa, en Burgos. Para llegar a este destino, hay que seguir un trayecto que empieza en el caserío de San Pantaleón de Losa, varias casas protegidas por la sombra de la peña.
Desde allí, comienza un camino pedregoso que va elevándose poco a poco, hasta que el valle se abre a los ojos del visitante. Después de unos minutos, se puede ver la entrada del templo, junto con una panorámica espectacular de todo el valle.
Una ermita románica llena de enigmas
La ermita de San Pantaleón de Losa, de estilo románico, se consagró en 1207, tal y como apunta el muro del edificio. Su fachada tiene más de diez metros de altura y su ábside apenas dos, debido al desnivel de la roca sobre la que se erige y que lo convierte en único.
A lo largo de la historia, en el siglo XVI, se llevó a cabo una reforma que dio paso a una planta en forma de L que lo hizo más especial aún. No obstante, lo que más curioso resulta son las arquivoltas decoradas que tiene en la puerta, donde se encuentran varias esculturas religiosas perfectamente talladas.
Reliquias, peregrinos y la sombra del Grial
Durante su historia, el templo guardó una ampolla de cristal sellada que, según las leyendas, se trataba de sangre de San Pantaleón. Cada 27 de julio, el líquido se volvía milagrosamente fluido, algo que llamó la atención de muchos peregrinos que acudían a contemplarlo.
Por si fuera poco, la ermita formaba parte de la Orden de San Juan de Jerusalén, los Hospitalarios, quienes se decía que custodiaban reliquias sagradas. Esto ha animado a expertos a vincular este lugar con la tradición del Santo Grial, uno de los objetos más misteriosos de todos los tiempos.
A pesar de que no hay pruebas firmes, también se afirma que a unos kilómetros, el pueblo de Criales podría tener algo que ver con este objeto debido a su nombre. De acuerdo con el mito, la sangre del mártir se parecería a la sangre de Cristo que el cáliz sagrado tendría.
¿Cómo llegar desde Vitoria?
La mejor forma de llegar a Valle de Losa desde Vitoria es hacerlo en coche, en un trayecto que comienza tomando la carretera N-622 en dirección a Bilbao. Más tarde, se recomienda seguir por la carretera que une con la CL-625 hacia Valle de Losa. El viaje dura, aproximadamente, una hora, aunque todo dependerá del tráfico en la vía.