La economía de los cuidados avanza al servicio de las personas mayores

Grupo SSI trabaja estrechamente con las Administraciones para readaptar los servicios a sus necesidades; y diseñar y poner en marcha nuevos programas

29.09.2021 | 14:46
Karmele Acedo, CEO de Grupo Servicios Sociales Integrados S. Coop.

Los efectos del COVID han tenido un fuerte impacto en la sociedad. En el caso de las personas mayores se constata un aumento de la fragilidad relacional y/o social. Grupo SSI trabaja estrechamente con las Administraciones para readaptar los servicios a sus necesidades; y diseñar y poner en marcha nuevos programas.

Mirada Activa Berria es una excelente expresión de la voluntad del consistorio de Bilbao por conocer de primera mano la situación de quienes viven en este municipio. A partir de 6.000 entrevistas realizadas se ha dado forma a un diagnóstico de fragilidad social. Esta valiosa información ha servido para derivar a las personas mayores a los diferentes recursos con los que cuenta el Área de Acción Social y proponer nuevas soluciones.

Instalaciones de Grupo SSI. Foto: Cedida

Así nace Mugi Adin, que tiene como objetivo reducir la fragilidad funcional. Cuenta con el apoyo de Bilbao Ekintza, en el marco del Plan de Medidas para la Cohesión Social, la Reactivación Económica y del Empleo y la Cultura de Bilbao ante la situación generada por el COVID-19. Grupo SSI diseña este proyecto junto con un grupo de empresas emprendedoras (SSI Silver Economy Taldea) y la colaboración del grupo de investigación médica de la UPV Ageing On.

El reto de Mugi Adin

El proyecto Mugi Adin planteaba un reto: diseñar un programa para atenuar la fragilidad funcional y relacional de las personas mayores tras la aparición de la Covid-19. ¿Cómo incidió la pandemia en este colectivo y cómo se intentó contrarrestar desde el programa?

Mugi Adin tiene como objetivo reducir la fragilidad funcional

Grupo SSI constata que la situación de pandemia ha agravado la dificultad para que las personas mayores realicen actividad física y vida activa, principalmente en el colectivo de fragilidad media. Las personas han adquirido dinámicas más sedentarias, disminuyendo las actividades de la vida diaria y reduciendo sus contactos sociales, lo que conlleva un aumento de su fragilidad funcional y relacional.

Por otra parte, la oferta disponible no está pensada para que este colectivo practique actividad física: no son lo suficientemente adaptables para personas con ciertas dificultades de ritmo, equilibrio, vista o audición. No se trata de personas con una discapacidad pero sí con limitaciones que les impiden seguir la actividad con normalidad. En otras ocasiones las propias personas no acuden porque consideran que la actividad no se adaptará a su situación.

Carlos García e Isabel Massa, de SOCEM HUB, Área de Emprendimiento de Grupo SSI. Foto: Cedida

También se identifican otros elementos relacionados con la psicología de las personas mayores: bloqueos, desconfianza, y/o falta de conciencia del bienestar que aportan los programas de actividad física al bienestar personal.

Con la pandemia los miedos y bloqueos aumentaron. También creció el temor al contagio y el sentirse vulnerables si realizaban actividades en espacios cerrados. Además muchas actividades de centros de mayores o municipales han quedado suspendidas. Los aforos y horarios para realizar actividades se han visto reducidos. El confinamiento territorial ha limitado también el número de actividades que podían realizar. Todo ello ha tenido un impacto muy significativo en el incremento del nivel de fragilidad de las personas mayores.

Cooperación

Además del objetivo social, esta iniciativa debía tener también en cuenta la perspectiva empresarial. ¿Qué retos ha abordado Grupo SSI durante su diseño y puesta en marcha? ¿Y cómo ha evolucionado la cooperación entre instituciones públicas, privadas y el equipo investigador?

El resultado de Mugi Adin ha sido enriquecedor para las entidades que han colaborado en este proyecto. No en vano, esta experiencia piloto se ha desarrollado en 3 barrios de Bilbao y ha incluido actividades dinamizadas por 8 empresas diferentes.

En el área institucional, Mugi Adin ha contado con el apoyo económico de Bilbao Ekintza, con el interés de promover nuevos servicios que conecten con las necesidades reales de las personas en un contexto de pandemia. Gracias a la colaboración del Área de Acción Social del ayuntamiento a través del Programa Mirada Activa Berria se han identificado qué personas eran las idóneas para participar en él.

Martín Zuñiga, Inma Uzkudun, y Clara Isabel González, Home Care Lab, Unidad de I+D+i de Grupo SSI. Foto: Cedida

También ha contado con el apoyo de algunas asociaciones de mayores de Bilbao que han cedido sus locales para poder realizar el programa. El objetivo era encontrar espacios del barrio y que resultaran cercanos a quienes participaran en él.

Asimismo Ageing On ha aportado su conocimiento tanto en el diseño técnico del programa como en la evaluación del impacto en las personas mayores. También ha trabajado mano a mano con las personas emprendedoras en la propuesta de los ejercicios de la actividad física, las posibles adaptaciones, mediciones del nivel de situación de fuerza y equilibrio de quienes han participado antes y después del programa, entre otras actuaciones.

Innovar en cuidados

En una época tan compleja, influida por la pandemia sanitaria, ¿es posible innovar en el sector de los cuidados? Grupo SSI sigue confiando en la innovación como palanca de cambio. Home Care Lab (HCL) es la unidad de I+D+i del Grupo y en diciembre cumple 10 años de actividad. En este tiempo se han llevado a cabo múltiples proyectos, algunos de carácter europeo, que han permitido trabajar en clave de predicción, datos, tecnología y personas mayores.

Entre los últimos proyectos destaca Fragicare. A partir de un modelo de gestión integrado, cuenta con la colaboración de salud y servicios sociales para facilitar la detección precoz de personas en riesgo de fragilidad y una intervención eficaz. Se pone el foco en la prevención de la fragilidad funcional, tan comprometida en las personas mayores.

Clara Isabel González y Martín Zuñiga, investigadores de Home Care Lab. Foto: Cedida

Otra de las líneas estratégicas en las que se trabaja en I+D+i es en la innovación en perfiles, roles profesionales y formaciones propias de la llamada economía de los cuidados. A través de diferentes proyectos europeos Grupo SSI ha trabajado en la identificación de nuevas figuras profesionales y diseñado la formación que debe acompañar la digitalización en el ámbito de la atención domiciliaria (proyecto Erasmus+: Carer+).

Desde 2020 Grupo SSI centra sus esfuerzos en el proyecto ZainLab: nuevos roles y perfiles profesionales en el ámbito de los cuidados de la Viceconsejería de Empleo e Inclusión de Gobierno Vasco. El objetivo es avanzar en la identificación de las oportunidades para el empleo y el emprendimiento que este sector puede brindar.

Intersección con otros sectores

Nuevas figuras profesionales y otras recualificadas surgirán de la intersección de los cuidados con otros sectores de actividad como son salud, vivienda, tecnología, comunidad, empleo y formación. Sin duda, este proyecto contribuirá al diseño de los cuidados del futuro y a mejorar el empleo actual.

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