Millones de personas celebran la Navidad en todo el mundo, pero en función del lugar en el que lo hagan, las costumbres varían. Ritos, música, preparativos, tradiciones que ayudan a conocer la singularidad de los países y cuyo conocimiento constituyen una forma de viajar en una época en la que hacerlo de manera literal es más complicado.

Australia

Las navidades australianas se realizan en pleno verano, con temperaturas superiores a los 24 grados. En los días previos al 25 de diciembre celebran el Carols by Candlelight (cantar villancicos a la luz de las velas) en parques y estadios deportivos a los que las familias acuden con mantas y velas. Picnics y barbacoas en la playa, son también muy típicos.

Filipinas

En esta parte del mundo la Navidad empieza a celebrarse en septiembre y acaba en la primera semana de enero. Colocan en las ventanas de las casas el parol, una antorcha inspirada en la estrella que guió a los Reyes Magos y que ayudan a que no se pierdan y lleguen a los hogares.

Japón

Los/as nipones festejan el día de Navidad como una jornada romántica. Es la versión japonesa de San Valentín y si la noche del 24 no tienen una cita no les gusta que les vean por la calle solos. Las parejas pasean bajo las luces, comen en algún buen restaurante y se hacen regalos. Además, se ha convertido en algo tradicional comer pollo frito en el KFC porque es para ellos lo más parecido al pavo asado. El 31 de diciembre celebran Omisoka, que está rodeada de muchas tradiciones encaminadas a preservar la buena suerte que se realizan durante los días anteriores.

El ritual más popular es la limpieza de la casa en un ritual llamado susuharai. También se hace el kadomatsu, una decoración con pinos en los que se dice que habitan los dioses, que se coloca a ambos lados de las puertas de la casa para que no se pierdan y puedan llegar a cada morada. Las decoraciones deben estar listas para el 28 de diciembre y si se hace más tarde se cree que el año nuevo estará lleno de sufrimiento. Pasada la media noche los templos budistas tocan 108 campanas.

Noruega

En Adviento, es habitual que las empresas y grupos de amigos celebren un julebord, una fiesta con productos navideños. El 23 de diciembre celebran la pequeña Nochebuena, en la que comen pudín de arroz con azúcar, canela y mantequilla. En la masa se esconden almendras, y quien la encuentre en su plato ganará un cerdito de mazapán. El 24 es Julaften, a las cinco de la tarde suenan todas las campanas y se llenan las iglesias para la misa. Después, se encienden las velas y las guirnaldas y todos de reúnen en torno al bufé para compartir una larga noche. Una de sus figuras folclóricas tradicionales es Nisse, que cuida el hogar protegiéndolo de la mala suerte. La noche de Navidad se le deja un bol con copos de avena.

Rusia

La Nochebuena se celebra el 7 de enero, ya que la Iglesia Ortodoxa se rige según el antiguo calendario Juliano, que va 13 días retrasado. El protagonista de la fiesta es Papá Noel, que en Rusia se llama Ded Moroz (Abuelo del Frío), y viene acompañado de su nieta Snegúrochka (la Doncella de las Nieves), que el día de Año Nuevo regala a los niños/as juguetes, pasteles de jengibre y matriuscas. Año nuevo es la fiesta más importante del año para los rusos y ese día es típico comer ensaladas ricas en mayonesa y proteínas.

Polonia

El principal plato navideño en Nochebuena es la carpa. Es una tradición mantener a la carpa viva en la bañera de casa días antes de Navidad y matarla justo antes de cocinarla. Dicen que las escamas dan buena suerte. En Nochebuena no se debe comer nada hasta que la primera estrella aparece en el cielo y es muy popular poner debajo del mantel un poco de heno. Independientemente del número de comensales, siempre se deja un cubierto más, ya que cualquier persona necesitada o que visite una casa ese día tenga preparada su silla y su plato.

Finlandia

El 13 de diciembre celebran Santa Lucía en honor a la mujer que se dice fue una de las primeras mártires cristianas de la historia. Se celebra con procesiones a la luz de las velas. Las hijas mayores de las familias se visten de Santa Lucía, con una bata blanca y una corona llena de velas y sirven a sus padres bollos, café o vino caliente. En Nochebuena, muchas familias acuden a las saunas para relajarse o a los cementerios para recordar a sus seres queridos. Los mercados navideños, como en muchos lugares de Europa, también son habituales.

Alemania

Entre los alemanes/as, como ocurre en varios países de Europa Central, está presente en las celebraciones navideñas Krampus, mitad cabra, mitad demonio, con cuernos, pelo oscuro y colmillos, que azota con una vara de abedul a la gente hasta que se vuelve buena. Se concibió como contrapartida al amable San Nicolás y aparece la noche antes del 6 de diciembre, conocida como Krampusnacht o noche de Krampus. El 6 de diciembre también es el Día de San Nicolás, cuando los niños y niñas alemanes comprueban si en el zapato les han dejado regalos por su buen comportamiento o una vara para los malos/as.

Jamaica

Celebran en esta época del año un ritual muy particular cuyo origen no es tan claro: el Jonkonnu. Es una fusión de danzas africanas con máscaras y juegos populares británicos, que es el principal entretenimiento en las calles en Navidad. En la mañana de Año Nuevo es costumbre llenar un vaso con jabones y colocarlo fuera de la puerta al mediodía. La forma de su contenido dictará el destino de quién llenó el vaso. En estas fechas, los habitantes de Jamaica beben una bebida a base de jengibre y comen un pastel empapado en ron.

Italia

Papá Noel es conocido en Italia como Babbo Natale y lleva regalos el 24 de diciembre. Befana, una figura de una anciana que reparte a lomos de su escoba dulces a quienes hayan sido buenos y carbón a los/as malos pone fin a la época navideña el 6 de enero. Nochebuena se celebra en familia, que se reúne para el cenone y no falta el panettone y el pandoro. Además, Nochevieja es una gran celebración en Italia y destaca por las supersticiones y ritos que la rodean. Se debe comer zampone e lenticchie, una carne de cerdo molida y sazonada acompañada de lentejas, que simboliza la abundancia, el dinero y la buena suerte. También abren todas las puertas y ventanas de la cosa para ahuyentar los malos espíritus a media noche.

Argentina

El árbol de Navidad adornado con bolas, el pesebre en el que hay incluso figuras reales, los fuegos artificiales y el calcetín rojo en las puertas para la llegada de Papá Noel el día de Nochebuena no faltan en unas fechas en las que el país se encuentra en verano. En los últimos años, se ha popularizado una traición entre las mujeres, quienes se regalan, en señal de buena suerte, ropa interior de color rosa. Además, la quema de un muñeco de paja llamado Año viejo también se está popularizando. Preparar las comidas a la canasta, que todos los asistentes aportan algo a la mesa, es habitual.

México

A partir del 16 de diciembre celebran sus posadas: procesiones que se realizan hasta el 24 y que recrean el recorrido de la Virgen María y José hasta Belén buscando un lugar para el nacimiento del Niño Jesús. Están encabezadas por un niño que porta figuras de porcelana que representan a la Virgen María y a San José y al que siguen familiares y amigos. Las piñatas en forma de estrella de 7 picos, por los 7 pecados capitales, el pavo, la ensalada navideña de manzana y los buñuelos no faltan tampoco en las casas mexicanas. Además, el 2 de febrero celebran la Fiesta de Candelaria, en la que se reúnen las mismas personas que se juntan el día de Reyes.

En este caso lo harán en la casa de la persona a la que le toca la sorpresa en el Roscón de Reyes, que debe agasajar al resto. En la última noche del año, o la primera del siguiente, depende de como se mire, hay muchas personas que cogen una maleta y se mueven alrededor de la casa para, según la creencia popular, viajar así mucho en el nuevo año.