El Ministerio de Sanidad mantiene intacto su plan de reforma del Estatuto Marco del Sistema Nacional de Salud (SNS) pese al rechazo frontal de las comunidades autónomas y la creciente presión de los sindicatos médicos, en un nuevo episodio de tensión institucional que se ha evidenciado en el Consejo Interterritorial. La ministra de Sanidad, Mónica García, defendió que no va a “renunciar” a la reforma porque hacerlo supondría “traicionar” a sus compañeros y al objetivo de modernizar un marco laboral que no se actualiza desde hace 23 años. En una comparecencia tras la reunión, acusó a las comunidades de actuar “como el perro del hortelano”, al “no resolver ni dejar resolver” el conflicto abierto con el colectivo médico.
La interterritorial, de carácter monográfico sobre el Estatuto Marco y las condiciones laborales de los facultativos, terminó sin votación de los puntos previstos en el orden del día. Entre ellos figuraban medidas relativas a la retribución de las guardias o la implantación de jornadas de 35 horas, asuntos que Sanidad defendía como elementos de armonización del sistema. Las comunidades autónomas llegaron a la reunión con una posición común ya acordada previamente, en la que trasladaron a la ministra que se encuentra “sola” en la defensa del texto, aunque tendieron la mano para reabrir el diálogo con profesionales y sindicatos. En un documento firmado por 16 consejeros, reclamaron “reabrir con urgencia un proceso de diálogo real, efectivo y constructivo”.
García reprochó a los gobiernos autonómicos su negativa a someter a votación unas medidas que ha calificado de “muy sencillas” y defendió que su exclusión del Estatuto Marco responde a motivos competenciales, ya que su inclusión sería “fragrantemente ilegal” por invadir competencias autonómicas. La titular de Sanidad insistió además en que el proceso ha contado con múltiples fases de negociación, con 14 plenos del Consejo Interterritorial y dos reuniones de la Comisión de Recursos Humanos en los últimos dos años, rechazando así las acusaciones de falta de diálogo.
Pese al choque institucional, el Ministerio ha asegurado que seguirá adelante con la tramitación del anteproyecto y con su apertura a aportaciones durante la fase de audiencia pública, que se prolongará hasta el 26 de junio. Posteriormente, el texto iniciará su recorrido parlamentario en el Congreso, donde el Ejecutivo espera incorporar enmiendas.En paralelo, el conflicto con el colectivo médico se intensifica y la próxima semana está prevista la quinta jornada de huelga del año, en un contexto de creciente malestar profesional y sin señales de acuerdo a corto plazo.